Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


domingo, 25 de mayo de 2014

LA VALL DE LORD - Pont Cabradís y Bonner

La Vall de Lord se encuentra en la zona nor-oriental de la comarca del Solsonés, en Lleida.
Está constituida por el valle de la cabecera del rio Cardener, el valle de la segunda mitad del curso del Aigua de Valls, y gran cantidad de torrentes y riachuelos que vierten sus aguas en estos dos ríos.
Zona de la Vall de Lord, con el pantano Llosa de Cavall

Esta ruta fue realizada el día 18 de mayo de 2014.
Caminantes: Joan Serratosa, Joan Ferrer, Adrià Serra, Judith Más y yo misma, Clara.
Recorrido: unos 20 km.
Un día radiante nos acompañó durante todo el recorrido y pudimos disfrutar de espléndidas vistas y rincones de gran belleza.
El verde de la vegetación, el pardo de los altos riscos,
el azul del cielo... Precioso.

El recorrido es un poco duro, con algunos tramos de fuerte desnivel equipados con cuerdas y cadenas para ayudar en el ascenso o descenso.
Salimos de Berga dirección Sant Lloreç de Morunys. A unos 30 km, por Pont de Valls, giramos a la derecha y seguimos por una estrecha carretera  unos 6 km más, hasta llegar a una ancha curva a la derecha con una amplia zona a la izquierda donde aparcamos el coche.
De allí mismo, del lado derecho de la carretera, sale la pista forestal por la que iniciaremos el recorrido.
Iniciamos un suave descenso, entre hayedos, pinares y abundante sotobosque, y nos dirigimos al Torrent de la Corriu y el Molí de la Corriu.
Molí de la Corriu

En esta época del año, el cauce de los ríos es abundante y la vegetación primaveral nos sorprende con llamativos colores. Verdes intensos del follaje de los árboles. Los altos y parduzcos riscos resaltando contra el azul del cielo. Gran cantidad de flores multicolores. Y el agua de los ríos, con sus tonos verdes y azules.... Una delicia.
Impresionantes muros de piedra se alzan desafiantes sobre
nuestras cabezas.

Llegamos a una nueva pista forestal que seguimos hacia la izquierda. Pasamos por una central hidroeléctrica, hasta la Bauma de les Pintes.
Los impresionantes riscos se alzan desafiantes sobre nuestras cabezas, y en el fondo discurre el río Aigua de Valls, donde descubrimos hermosas pozas y pequeños saltos. En una época más estival, sería una gozada darse un baño en alguno de estos encantadores sitios.
Una auténtica maravilla.
Más adelante, a la derecha, encontramos una pared rocosa con una escalera que tendremos que subir para acceder a un sendero que discurre por el bosque.
Empieza la diversión. 

Este sendero es bastante complicado. Alterna tramos planos con empinadas cuestas, e incluso tramos en los que hay que trepar y que han sido equipados con cuerdas y cadenas que nos ayudan en el ascenso.
Pero vale la pena el esfuerzo.
El camino es duro, pero las vistas recompensan.

Llegamos a Aigüesjuntes, un punto encharcado de agua, donde se juntan diferentes torrentes y encontramos unos carteles indicadores. A pocos metros, el Pont Cabradís.
Espectacular.

Se trata de un arco de piedra natural que ha excavado el agua del río en la roca. Tiene unos 30 metros de altura y el agua lo recorre durante unos 60 metros.
Un sitio perfecto para detenernos un buen rato a admirarlo y reponer fuerzas con un poco de comida.
Puesto que el agua discurre bastante mansa, somos lo bastante valientes como para meternos en el agua y adentrarnos en él. Por fortuna podemos adentrarnos un buen trozo en el que, haciendo algunos equilibrios sobre las resbaladizas piedras, el agua sólo nos llega hasta los tobillos. Su belleza es impresionante.
Retrocedemos hasta los carteles indicadores y tomamos dirección a Bonner.
Bonner es un pequeño núcleo de población del término municipal de Gósol. Está a 1.320 metros de altura y actualmente está deshabitado y casi en ruinas.
Iniciamos un recorrido circular y pasamos por la Font del Pont Cabradís. Una curiosa fuente que nace de debajo de un árbol.
La Font del Pont Cabradís.
Muy curiosa, nace de debajo de un árbol.

El circuito está señalizado con marcas rojas y azules. En los puntos rojos suele haber tramos equipados con cuerdas o cadenas. Pero hay que estar atentos, el camino es confuso, a veces se difumina y es fácil perderlo de vista. No fueron pocas las ocasiones en que tuvimos que retroceder y redireccionarnos...
El ascenso es duro. Hay que trepar por el risco hasta llegar a Bonner, que está en la cima. Visto el aislamiento en el que vivían ese puñado de casas, no me cuesta comprender el por qué acabaron abandonndolas...
Bonner. Lo que queda de la iglesia y apenas
un par de masías.

Lo más destacable es la Iglesia de Santa Eulàlia, incluida en la ruta del Camí dels Bons Homes.
Y un par de masías que, al igual que la iglesia, medio se mantienen en pie, aunque los techos y algunas paredes ya empiezan a ceder y a caer.
Las vistas del desfiladero son fascinantes.
Una preciosa vista de no ser por esa torre de alta tensión...

Para el descenso tomamos una pista forestal que nos lleva al Coll de Castellar, y de aquí un nuevo sendero con marcas azules, nos conduce de nuevo hasta el Pont Cabradís.
Si el ascenso fue duro, no lo es menos el descenso. Nuestras rodillas tienen que emplearse a fondo. Y es que todo lo que sube, tiene que bajar...
También por aquí encontramos tramos equipados con cuerdas con las que bajar grandes riscos con más seguridad. Y donde no hay cuerdas, agarrándose de los árboles, como los monos.
Pero como siempre, las rutas más dificultosas tienen su premio.
Mientras desdendíamos de Bonner, desde un privilegiado punto, pudimos contemplar una hermosa vista del mítico Pedraforca.
El Pedraforca, asomandose por encima de los árboles.

Volvemos al Pont Cabradís y ahora seguimos el curso del río por la derecha.
El primer tramo es un eboscado sendero bastante fácil, pero pronto empieza un sube-baja constante, haciendo canales y bordeando el Morro Aguilar.
Un poco rompepiernas, y el último tramo, muy largo y en fuerte pendiente ascendente, agotador
Pero la belleza de estos parajes es magnífica.
Vista del Cadí

Impresionantes miradores nos hacen olvidar todo cansancio y nos ofrecen vistas espectaculares.
No será hasta el Morral de Cintells que el camino se suaviza y nos conduce hasta la Torre de Corriu. Desde ahí seguiremos una ancha pista forestal que nos llevará de nuevo al coche.
Cansados, pero muy contentos.

Una preciosa ruta, un día espléndido e inmejorable compañía.




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