Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


lunes, 26 de mayo de 2014

CAMINO DE SANTIAGO - Etapa 2 - Zubiri - Pamplona

3 de mayo de 2014.
Segunda etapa del Camino de Santiago: Zubiri - Pamplona.
Recorrido: 21 km.
Puesto que este viaje fue compartido con un maravilloso grupo de amigos, en este enlace podéis encontrar el blog de uno de ellos, con su visión particular.

http://senderismedestarpercasa.blogspot.com.es/

De buena mañana, tras recoger todo y dejar la pensión, nos reunimos en el bar para tomar un café.
Hoy también ha amanecido un día gris y lluvioso. Pero este pequeño detalle no nos acobarda en absoluto. Estamos decididos a disfrutar y pasarlo bien, a pesar de la lluvia. Creo que, en esta zona, es parte inherente del paisaje y del Camino.
Bien protegidos con los equipos de agua, salimos de Zubiri cruzando de nuevo el Puente de la Rabia.
Bien protegidos con los equipos de agua nos
disponemos a iniciar esta segunda etapa.
Vamos siguiendo el curso del río Arga, en algunos tramos justo por la orilla, y en otros un poco más alejados de este río que riega el valle de Esteribar y que nos conducirá hasta Pamplona, la primera ciudad del Camino.
El Camino de Santiago atraviesa este valle de norte a sur a lo largo de catorce kilómetros, desde Zubiri hasta Arieta. En la Edad Media era conocido por el sobrenombre de valle de los Cazadores, y está formado por 28 localidades y varios despoblados.
El valle de Esteribar es precioso.
Así pues, en el tramo de hoy, los pueblos se suceden uno tras otro, a cual más encantador.
Hoy nos enfrentamos a una etapa relativamente suave. Sólo en unos pocos tramos no muy largos el desnivel se acentúa un poco.
Cruzamos Ilarratz, Eskirotz, y llegamos a Larrañosa, pero no entramos en esta población. Queda separada del Camino por el río Arga y el puente de los Bandidos.
El próximo pueblo es Akerreta. Lo cruzamos y llegamos a un tramo en el que el Camino discurre tan cerca del río Arga que podemos llegar a tocar el agua. Es un bonito tramo rodeado de bosque, en el que el río nos sorprende con algún pequeño salto de agua o con rincones de gran serenidad que llenan nuestros corazones de paz, y que nos hacen olvidar todo cansancio.
Hermosos rincones donde se puede llegar a acariciar el agua.
Embelesados con tanta belleza llegamos a Zuriaín.
Volvemos a cruzar el río por un puente, y justo al otro lado encontramos un bar, la Parada de Zuriain, recién inaugurado y lleno hasta los topes de peregrinos. Claro que, el gran cobertizo que cubre las mesas, en un día lluvioso como hoy, es muy de agradecer. Hacemos parada en él, descansamos un poco de la lluvia, y nos metemos entre pecho y espalda un buen bocadillo de tortilla de patatas. Hay que reponer fuerzas....
Tras la pausa, seguimos hacia Irotz, y volvemos a cruzar el Arga por el puente de Iturgaiz.
Tras cruzar este puente, tenemos dos opciones para seguir adelante. El paseo fluvial del Arga, o un sendero que va paralelo entre este paseo fluvial y la carretera. Los dos se unen más adelante y algunos de nosotros nos aventuramos por el sendero, pero con la lluvia estaba muy embarrado y decidimos bajar y seguir por el paseo.
Grandes campos de cereales se extienden a nuestro alrededor.
Dejamos el paseo y llegamos a una zona con mesas, barbacoas y servicios. Pero no nos detenemos.
Una pequeña cuesta un poco empinada y un suave descenso nos llevan a Arleta, donde dejamos el valle de Esteribar.
Llegamos al puente sobre el río Ultzama y la ermita de la Trinidad de Arre, accediendo así a la calle Mayor de Villava, pueblo natal de Miguel Indurain.
Seguimos el Camino y continuamos de frente. Pasamos varias rotonndas hasta llegar a un cruce junto a Viveros Arvena. A partir de ahí, hay que estar atentos a la señalización jacobea en el pavimento. Es el camino de Burlada, que nos conduce hasta las puertas de Pamplona.
Kilómetro y medio después cruzamos el puente de la Magdalena sobre el río Arga, seguimos a la derecha por un paso con semáforos y continuamos por el foso de la muralla.
Traspasamos un puente levadizo y el portal de Francia y nos adentramos en Pamplona.
A punto de traspasar el puente levadizo y el portal de Francia.
Como ya tenemos reservada una pensión y se encuentra en el otro extremo de la ciudad, cogemos un autobús que nos deja casi en la puerta.
Nos instalamos, comemos en el restaurante de la misma pensión y nos relajamos un poco. No demasiado, que al día aún le quedan horas.
No se puede dejar pasar la oportunidad de conocer un poco esta hermosa ciudad.
Volvemos al centro en autobús y visitamos alguna de sus calles, plazas y monumentos más emblemáticos. Entre ellos la calle estafeta, donde sería imperdonable no degustar algunos de sus sabrosos pinchos.
Hay que disfrutar de todo. Incluida la gastronomía.
Los pinchos estaban deliciosos.
Y ya volvemos a la pensión, charlamos un ratito y nos retiramos a descansar, que mañana nos espera un nuevo tramo con un desnivel un poco más acusado, pues hay que pasar el Alto del Perdón.


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