Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


sábado, 24 de octubre de 2015

ARDENYA - CADIRETES - Sant Feliu de Guíxols - Puig de Cols - Sant Baldiri - Sant Feliu de Guíxols

Ruta realizada el día 24 de octubre de 2015
Recorrido: 19 km y 710 metros de desnivel.
Caminantes: Josep, Rosa "Bala" y yo.

Los caminantes


Una ruta engañosa. A pesar de ser un poco larga y con bastante desnivel acumulado se hace casi sin darse cuenta. Preciosos rincones, espectaculares vistas y alguna sorpresa, hacen de ésta una ruta muy recomendable.
Aparcamos el coche en el párking de la estación de autobuses de Sant Feliu de Guíxols y allí mismo empezamos la ruta.
Con la estación de autobuses a nuestra espalda, nos dirigimos hacia la izquierda, por la carretera, hasta cruzar por un puente la Riera de les Comes, y tomamos la pista que sale de la izquierda, junto a unas casas, y que coincide con el GR-92.

Colores de otoño....

A los pocos metros de iniciar el camino encontramos la primera sorpresa.
Se trata de la masía de Ca l'Almar.
Lo que más llama la atención son las esculturas, figuras y detalles que  decoran todo el exterior y las paredes de la casa.
Como dicen que una imagen vale más que mil palabras, os dejo unas fotos para que juzguéis vosotros mismos.

Fachada de la casa



Un rincón bien aprobechado...


La masía al completo es una obra de arte.

Esta es la casa de Josep Almar Pujol, un artista de Sant Feliu muy completo: escultor, pintor, dibujante, poeta, pensador, mestre d'aixa (artesano que proyecta, construye y repara embarcaciones de madera).... Es uno de los especialistas en miniaturas navales de más prestigio de Catalunya.
En esta casa, Josep Almar abrió un museo en el año 2008 con una inacabable colección de utensilios relacionados con el mundo marinero, agrícola y del corcho.
estacan las miniaturas de barcos a escala, por los que ha sido reconocido y premiado.
En los siguientes enlaces podréis encontrar información y más detalles sobre este museo.

MUSEU RAT PENAT


GALERÌA DE FOTOS DEL MUSEO RATPENAT

Dejamos atrás esta sorprendente finca y seguimos adelante, por el Valle de les Comes, en suave pero constante ascenso. El camino pasa entre masías que aún conservan trozos de huerto y algunos árboles frutales. La riqueza de agua se hace evidente con la presencia de pozos, balsas y algún molino.
Atravesamos la urbanización Casa Nova y el camino sigue serpenteando por la montaña, sin dejar de ascender, entre alcornoques, pinos y madroños cargados de frutos.

Típicos de la zona....

No dejamos de seguir el GR-92, perfectamente señalizado con sus inconfundibles marcas blancas y rojas, y llegamos a un punto en el que a mano izquierda sale un estrecho sendero muy marcado.
Es el que debemos seguir para llegar a la cima de Puig de Cols. Pasamos junto a enormes piedras desde las que se empieza a vislumbrar parte de las magníficas vistas que tendremos en la parte más alta.

Preciosos rincones formados por las enormes rocas

El sendero sube en fuerte pendiente, incluso hay que trepar un poco en algunos puntos. Pero nada del otro mundo.
Y por fin la cima del Puig de Cols, que con sus 417m es una preciosa atalaya que nos sorprende gratamente.
Desde este punto se domina una amplia parte de la Vall del Ridaura, Plana de Girona, Gavarres, Y Ardenya.
Y más allá, Montseny y Pirineos........
Espectacular....

Con el Montseny de telón de fondo

La Vall del Ridaura


Pero debemos volver al mundo real, descender de esta cima, y seguir el camino, cosa que hacemos campo a través, puesto que la pista que seguíamos está sólo a unos pocos metros más abajo.
Al poco de dejar el Puig de Cols, tenemos la opción de acortar el recorrido en el Coll de l'Escorpí, sin pasar por la ermita de Sant Baldiri. Pero vamos muy bien de tiempo y decidimos visitarla. Aquí cambiamos el GR-92 por el PR-C 101.

Sant Baldiri

Actualmente, esta ermita está en estado ruinoso, pero en su tiempo gozó de fama y esplendor al celebrarse en ella, el 20 de mayo, un aplec en honor a Sant Baldiri, su patrón.
En los alrededores de esta capilla, anexa a una masía construida el año 1721, se almorzaba, se hacía una misa y un baile. Y al medio día se preparaba una buena cazuela de arroz.
Actualmente ya no se celebra nada en esta ermita. Aunque es un buen lugar para reponer fuerzas y comer un poco.
Con las pilas cargadas seguimos nuestro camino, hasta La Trencada, un cruce de caminos donde  retomamos el GR-92 en dirección a la Creu d'en Barraquer.
Este es un punto que llama mucho la atención por los funestos sucesos ocurridos en él.
Lo primero que nos sorprende son muchos elementos en recuerdo de un chico de 14 años que murió aquí, a finales de octubre de 2012, haciendo una marcha popular. Una muerte súbita extendió la consternación entre todos.

Mosaico en recuerdo del joven fallecido en 2012

Ramos de flores, sus zapatillas, y un mosaico en conmemoración y recuerdo del joven.
El otro suceso es más antiguo y se remonta al posible origen de la Creu d'en Barraquer.
En Sant Baldiri se contaba la historia de un jugador de cartas, dueño del Mas Barraquer de Lloret, y que a menudo acudía a Can Codolar (muy cerca de la creu), para jugar. Una noche en la que ganó mucho dinero, fue asesinado en este lugar para robarle... ¿Leyenda? ¿Verdad?.... A saber!

Creu d'en Barraquer

Dejamos el lugar y de nuevo (y ya definitivamente), cambiamos el GR-92 por el PR-C 101, que seguiremos hasta el final.
Pasamos junto a la masía-ermita de Sant Benet del Bosc, antiguo monasterio posiblemente del siglo XVII (ahora en estado ruinoso, como otras muchas construcciones que hemos encontrado a nuestro paso).

Sant Benet del Bosc

 Coll d'en Romaguer, por el Collet de la Mare de Déu, y ya empezamos a descender camino de Sant Feliu de Guíxols.
La entrada a la población la hacemos por Monti-Calvari, una preciosa zona por la que transitamos por la parte alta de los acantilados, que nos deleitan con asombrosas vistas.

Aguas tranquilas, colores de ensueño...

Desde aquí empezamos a ver la ermita de Sant Elm, que se alza airosa sobre  la parte más alta de este saliente rocoso. Desde esta ermita disfrutamos de espectaculares vistas sobre Sant Feliu por un lado, y los acantilados por el otro.

Sant Elm

El sol empieza a bajar y es hora de regresar a casa.
Bajamos por empinadas calles hasta llegar al final del paseo marítimo, donde nos dirigimos a la estación de autobuses, a los coches.
Antes de llegar a los coches, una pequeña parada para admirar el conjunto arquitectónico de Porta Ferrada y el Monasterio, y ya sí, a los coches y a casa.

Porta Ferrada



Monestir, a Sant Feliu


Una muy buena ruta, muy variada en cuanto a elementos, construcciones, preciosas vistas e historia del lugar.
Muy recomendable para todos los niveles.
Un poco larga, aunque esos 19 km se pueden acortar en el Coll de l'Escorpí y restar así 3 km, auque por su suavidad (que no en cantidad, que son más de 700m acumulados), se pueden hacer perfectamente.
Ánimo y a mover esos cuerpos!!

PARA VER TODAS LAS FOTOS, CLIC AQUÍ


2 comentarios:

  1. Merci, Clara! Va ser una excursió molt ben organitzada, plena de contrastos i amb unes vistes molt sorprenents. Fins a la propera!!!

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