Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


sábado, 29 de noviembre de 2014

MONELLS - MADREMANYA - SANT MARTÍ VELL

Salida realizada el día 21 de noviembre de 2014.

Hoy decido hacer una salida un poco diferente. En lugar de recorrer senderos, decido descubrir y recorrer pequeños pueblos con un encanto muy especial.
Son pequeños núcleos de población de origen medieval que conservan una singular belleza. Estrechos callejones, plazas porticadas, majestuosas iglesias, ... todo ello restaurado y protegido para deleite del viajero, que encuentra en cada uno de esos pasadizos y rincones evidencias y recuerdos de su pasado medieval.
Un amigo, viendo las fotos de estos pueblos, me preguntó por una cosa que le llamó la atención: la ausencia de coches y de gente. La respuesta es bien sencilla. La circulación de vehículos está muy restringida e incluso prohibida. Sólo los vecinos, y no en todas las calles, pueden pasar. Y es que las calles que forman el núcleo más antiguo de la población son muy estrechas y con tramos con escalones, cosa que impide el paso de los coches. Se han habilitado aparcamientos en las afueras de los pueblos para dejar los coches.
En cuanto a la ausencia de gente... son pueblos con pocos habitantes, y el día que los visité era un viernes de noviembre.
Los pueblos que visito hoy son Monells, Madremanya y Sant Martí Vell. Para acceder a ellos, tomo la carretera que va de La Bisbal a Girona y, en la población de Corçà, encuentro un cruce a mi izquierda en el que tomo una nueva carretera en dirección a Monells.
Para que no os hagáis un lío con ellos, los presentaré por separado con sus correspondientes fotografías.


MONELLS


Impresionante su plaza porticada.

A poco más de cuatro kilómetros de Corçà se encuentra Monells, el primer pueblo que visito hoy.
Este pequeño pueblo tiene unos 265 habitantes y pertenece a la comarca del Baix Empordà.
Aparco el coche en el aparcamiento que hay en la entrada y lo primero que percibo es que la riera del Rissec lo divide en dos partes: el barrio del Castell y el de la Riera.
El barrio del Castell es un conjunto de estrechos callejones alrededor de la Plaza Mayor, casi toda ella porticada y de gran belleza. El castillo estaba situado en la parte más alta, pero de él apenas quedan unos pocos restos de sus murallas exteriores.
Como curiosidad diré que el mercado de Monells era de gran relevancia e importancia en la época medieval. Tanto es así que, el rey Jaime I de Aragón, en el año 1234, ordenó que se usara la "piedra mitgera de Monells" como patrón de medida de los cereales para el obispado de Girona.

Esta es la "piedra mitgera" utilizada como patrón
de medida de los cereales.

Me pierdo y me deleito un buen rato por esos callejones, plazas y plazoletas. Las piedras de esos muros emanan historia. En ellos y en muchos arcos se aprecian con claridad las marcas dejadas por los carros a su paso.
Cruzo la riera por un puente y visito el otro lado del pueblo.
Del barrio de la Riera destaca la iglesia parroquial gótica de Sant Genís, que se alza en la zona más alta de este lado de riera.




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MADREMANYA


Magnífica su iglesia parroquial de Sant Esteve.

Siguiendo la misma carretera por la que he llegado a Monells, pasados cuatro kilómetros llego al siguiente pueblo: Madremanya.
Este pequeño núcleo pertenece a la comarca del Gironés y tiene unos 279 habitantes.
Si uno es encantador, el otro es maravilloso.
Este pueblo también presenta signos y restos de su pasado medieval, como el recinto amurallado. Por unos portales se accede al interior del núcleo urbano, formado por estrechos callejones ascendentes que conducen a la iglesia parroquial de Sant Esteve.
Tampoco tienen acceso los coches al interior del recinto amurallado. La nota dominante son los callejones muy estrechos y algunos tramos con escalones.

Impresionante belleza la de esos pasadizos.

De nuevo me dejo levar por la magia del lugar y deambulo sin prisas, descubriendo esos rincones que parecen transportarme a épocas muy lejanas. Sombríos callejones, arcos, muros de piedras empapadas de historia... Una gozada disfrutar del silencio y la paz que se respira en sus rincones.
Una curiosidad... El nombre de Madremanya podría provenir de la expresión latina Mater Magna "Madre Grande," que era como se denominaba a la diosa Cibeles, que representaba la fertilidad de la naturaleza.





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SANT MARTÍ VELL

Hermoso despliegue de colores del otoño en todo su esplendor.


Dejo Madremanya, sigo por la misma carretera unos cuatro kilómetros más y llego a Sant Martí Vell.
Pueblo de la comarca del Gironés, con unos 240 habitantes.
Este tramo de carretera que separa los dos pueblos ya es de por sí encantador. Cruza grandes campos de forraje y se adentra por algunos bosques. En algunos tramos en muy estrecha, por lo que hay que extremar la precaución; es muy utilizada por los ciclistas, sobretodo los días festivos.
El término municipal de Sant Martí Vell está situado al norte de Les Gavarres, y el punto más alto de este municipio es el puig Alt o muntanya de la Mare de Déu del Àngels, a 490 metros de altura, con unas impresionantes vistas desde el Pirineo hasta les Illes Medes. Hoy no es buen día para subir ahí, está nublado y las vistas serían nulas.
También aquí aparco en la zona habilitada para ello y me adentro en los estrechos callejones del núcleo antiguo.
El pueblo está coronado por una majestuosa iglesia de origen románico y consagrada a Sant Martí, y de ella parten esos callejones, estrechos, sombríos y en algunos tramos cubiertos de frondosa vegetación que les confieren un toque de auténtica magia, como si de un momento a otro tuviera que aparecer en algún recoveco o al girar una esquina, un noble caballero o una dama...
En acusada pendiente en algunos tramos, descienden hasta la riera, por lo que el entorno pasa en pocos metros de núcleo urbano a zona de riera, con su característica vegetación. Destaca, muy cerca de esta riera, una plantación de enormes cañas de bambú.

En la riera podemos encontrar rincones tan bonitos como éste...
Tras pasar un buen rato admirando esas bellezas, retomo la carretera y regreso a casa.



Hoy he disfrutado de lo lindo, sumergiéndome en sombríos callejones, descubriendo plazas y rincones cargados de historia, impregnándome de la belleza que emana de esos pequeños pero encantadores lugares....

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