Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


martes, 18 de noviembre de 2014

AMER, ruta de las tres ermitas.

Salida realizada el día 15 de noviembre de 2014
Recorrido: 16 kilómetros
Desnivel acumulado: 1.440 metros de subida y 1.440 de bajada.
Caminantes: yo misma.


Un día precioso para disfrutar de espléndidas vistas.

Puesto que el tiempo acompaña y todo apunta a que será un día soleado con buena visibilidad, decido hacer una ruta desde donde tener buenas vistas.
El lugar elegido hoy son els cingles de Sant Roc haciendo la ruta de las tres ermitas, saliendo de la población de Amer.
Esta es una ruta muy bien señalizada con marcas de pintura blanca y numerosas placas y letreros. Creo que prácticamente es imposible perderse.
En este recorrido visitaremos tres de las ermitas más representativas de la zona: Santa Brígida, Mare de Déu del puig d'Elena o Santa Lena, y Sant Roc.
También podremos disfrutar de unas vistas excepcionales desde el mirador dels Fusos, la ermita de Sant Roc y  los miradores que hay cerca de ella sobre los riscos de Sant Roc.

Contrastes de colores....


Empiezo el recorrido tempranito, es largo, con bastante desnivel acumulado y los días son muy cortos en esta época. No quiero que se me haga de noche por el camino...
A la salida de Amer, a pie de carretera y a la altura de su iglesia parroquial, se inicia el camino.
Busco un palo indicador de la ruta de las tres ermitas y empiezo a seguir las marcas de pintura blanca que no abandonaré en ningún momento.
El primer tramo hasta llegar al campo de fútbol y está asfaltado. Pero en seguida empiezo a ascender por una pista forestal que zigzaguea hasta lo alto del imponente risco. Y es que la primera de las ermitas está allí, sobre mi cabeza, alzándose desafiante sobre ese peñasco de paredes casi verticales.


Para acortar un poco el trayecto y evitar tanta pista forestal, el camino se convierte en un estrecho sendero que sube cortando las curvas de la carretera, con lo que la subida es muy fuerte.
Pero el esfuerzo vale la pena.
Llego a la primera de las ermitas: Santa Brígida.


Las vistas sobre Amer y el risco de la Mare de Déu del Far son impresionantes.
Me detengo unos minutos para reponer fuerzas y admirar el paisaje.
Dejo atrás la ermita, sigo por un sendero resiguiendo la cresta rocosa que, por su altura, me ofrece preciosas vistas y llego a la antigua cantera de Amer.
Siguiendo en todo momento las marcas blancas inicio un fuerte descenso hasta el torrente de Can Catau, donde se encuentra la fuente del mismo nombre. Un lugar hermoso de verdad.

Font de Can Catau

Sigo durante unos metros el curso del agua, llego a una nueva pista, vuelvo a ascender y encuentro el indicador del mirador dels Fusos, sobre una pequeña colina. Unas grandes rocas sirven de mirador con unas vistas fantásticas, presididas por el omnipresente risco de El Far.


Sigo ascendiendo, alternando senderos y pista forestal, hasta la Ermita de la Mare de Déu del Puig d'Elena o Santa Lena.
Un nuevo punto con magníficas vistas, ahora sobre Sant Martí de llémena y els cingles de Rocafesa, Serrat del Bruguetar y Muntanya de Rocacorba, coronada con un par de enormes antenas.
Hay bastante gente rondando alrededor de la ermita y no puedo hacer las fotos de rigor tranquila, por lo que descanso un rato y aprovecho para comer.


Al fin puedo hacer las fotos y de nuevo toca descender. La de hoy es una ruta de constante subir y bajar puesto que cada una de las ermitas está sobre una cima diferente.
Y por fin el ascenso hasta la última de las ermitas, la de Sant Roc. Esta vez el desnivel es un poco más suave, y la pista transcurre en varios tramos por un camino empedrado bajo un espeso bosque.
Por entre los árboles puedo apreciar que el camino va resiguiendo el borde de los riscos, y por fin llego a la ermita de Sant Roc.


Casi se me corta el aliento al percibir las excepcionales vistas que se abren ante mis ojos desde este privilegiado punto.
A mis pies el valle de Llémena, salpicado de pequeños pueblos,Girona, de la que distingo perfectamente su Catedral, y a lo lejos, el golfo de Roses con el cap Norfeu, el Montgrí y les Medes, Llagostera...


Paso un buen rato extasiada ante unas vistas tan especiales como esas, puesto que por la situación del lugar, me permiten distinguir puntos( sobretodo de la costa ), que desde otros sitios apenas se llegan a intuir. También ayuda el día radiante que está haciendo.


Me resisto a abandonar esas piedras desde las que me siento casi un pájaro, sentada en su borde, con los pies colgando hacia el vacío...

Ni os imagináis dónde estoy sentada...

Pero no puedo despistarme mucho, la tarde es muy corta.
A partir de aquí el descenso es continuado hasta regresar al punto de partida.
Muy a mi pesar dejo atrás la ermita de Sant Roc y sigo el sendero, entre los árboles.
Aun queda una última sorpresa, el Balcó de Sant Roc, un excepcional mirador desde el que se tiene una vista fantástica de los imponentes riscos sobre los que se asienta la ermita.

Sobre este imponente risco está la ermita de Sant Roc

Y ahora ya sí que que tengo que apretar el paso. Parece que me he despistado un poco y he pasado demasiado tiempos embobada contemplando las vistas, y la tarde empieza a caer. Por fortuna el camino de descenso es bastante bueno (excepto un tramo de fuerte pendiente entre rocas ), y puedo avanzar bastante rápido.
Llego a Amer con la claridad justa para hacer unas fotos de su preciosa iglesia y algunos rincones del pueblo.


Una ruta fantástica para los que gusten de admirar vistas excepcionales y no tengan vértigo.

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