Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


sábado, 14 de junio de 2014

CAP DE BEGUR - Calas y rincones


Ruta realizada el día 8 de junio de 2014.
Recorrido: 22 km.
Desnivel acumulado: 1.017 metros.
Voy a daros un par de consejos.
La ruta es larga y bastante dura. Si la hacéis en verano, no olvidéis llevar agua suficiente. Yo me ventilé 3 litros. No hay fuentes, y en los chiringuitos se puede comprar, pero a precio de oro. Y no olvidéis protección solar y una gorra. Estaremos mucho rato expuestos al sol.
Si es invierno, tampoco os confiéis con el agua, los chiringuitos están todos cerrados...

Justo ayer mismo, mientras regresaba de Mont-rebei, me propusieron esta salida. Está bien claro que acepté encantada.
Zisco, Susana, Jose María, Isabel y yo misma, cinco intrépidos aventureros dispuestos a descubrir todos los encantos del Cap de Begur y sus hermosas calas.
Nos dirigimos hacia la hermosa población de Begur y allí aparcamos en el párking que hay junto a la Plaça de l'Arbreda.
Hoy el tiempo no parece querer acompañarnos. Una densa niebla, muy propia de esta época y de esta zona, entra del mar y nos priva de toda visibilidad. Por suerte, a meda mañana levanta y el día queda despejado y radiante.
Para iniciar la ruta, podemos tomar el paseo de Sa Miranda, ruta de GR, y pasar por la plaza de Forgas. Desde aquí podemos disfrutar de una estupenda panorámica del pueblo y del castillo, que se levanta desafiante en lo alto de una colina, presidiendo esta población.

Hermosa vista del pueble de Begur, presidido por el castillo,
en lo alto de una colina.
 
Desde aquí hay que seguir la calle Camp d'en Forgas, que se convierte en carretera y nos lleva al cruce Fornells/Aiguablava.
Lo pasamos de largo y unos metros más adelante, a nuestra izquierda, encontramos un sendero con marcas de GR. Lo seguimos a través de un bosque y tenemos que estar atentos a un desvío, marcado con montículos de piedras, que nos conducirá a ses Falugues acortando un poco de camino.
Lástima de la poca visibilidad. Tendré que volver otro día si quiero ver las vistas...
Descendemos de ses Falugues y llegamos de nuevo al GR.
Tomamos dirección Aiguablava. Siempre me ha parecido una de las calas más hermosas que he visto en mi vida. Por sus diferentes y cambiantes tonalidades de azules y por el entorno natural que la rodea, altos acantilados presididos por el promontorio de ses Felugues.

Aiguablava. Sobran las palabras.

Un lugar ideal para desayunar un poco.
A partir de ahí caminamos siempre lo más cerca posible del agua, por Caminos de Ronda y senderos que nos desvelan rincones de extraordinaria belleza escondidos entre las rocas y los acantilados.
Pasamos por Fornells y Platja Fonda, que pasamos de largo sin visitar, puesto que casi todos ya la conocemos. es un paraje agreste y salvaje, de singular belleza. Para llegar a ella hay que descender un buen tramo de escaleras y luego regresar al mismo sitio.

Vista desde Fornells. Aiguablava al fondo, presidida por
el promontorio de Ses Falugues.

Salimos de Fornells siguiendo el GR y ahora toca vérnoslas con un empinado sendero ascendente que nos conducirá al Puig de Sa Guàrdia.
A medio sendero llegamos al mirador d'Aiguablava, que ofrece una zona de descanso con bancos, en una curva muy cerrada de la carretera de Fornells. Hay una fuente, pero en esta época está seca.
Seguimos ascendiendo, en zig-zag, caminando, trepando por las rocas y ganando altura, hasta la finca Casa Cándida. Aunque pienso que los cándidos somos nosotros, que estamos aquí, sudando a mares y con el corazón a punto de salirse por la boca....
Pero, bromas a parte, el esfuerzo tiene su recompensa. Unas espléndidas vistas, ya casi libres en su totalidad de la persistente niebla.
Desde este punto elevado, en suave descenso nos dirigimos ahora al denominado "Semáforo de Begur", sobre la punta del Cap de Begur.
Se trata de un gran edificio de finales del siglo XIX, fuera de servicio y en estado ruinoso, que en su tiempo sirvió de orientación al tráfico marítimo, como telégrafo de banderas o luminoso, y de estación meteorológica.
Está vallado, pero por un agujero en la valla nos colamos en el interior del recinto, como casi todos sus visitantes, y podemos disfrutar de excelentes vistas a los espectaculares acantilados a la derecha y a las calas de sa Tuna, Aiduafreda y Cap Sa Sal a la izquierda.
Impresionante.
Dejamos atrás este edificio e iniciamos el descenso hacia Sa Tuna.

Mirador de Sant Josep

El sendero es un sube y baja bordeando altos acantilados, hasta llegar al mirador de Sant Josep.
Desde este punto iniciamos un fuerte descenso, por un sendero lleno de rocalla suelta que pone a prueba nuestras piernas y nuestro equilibrio.
Y por fin otra maravillosa cala: Sa Tuna. Encantadora, aunque en este tiempo, llena de gente hasta los topes.
Aquí se nos une Isabel, que nos acompañará hasta el final del recorrido.

Sa Tuna. Foto hecha en el mes de diciembre.

Y aprovechamos para hacer la parada para comer.
Como siempre, de nuestras mochilas sale un poco de todo, incluso un delicioso chorizo picante de La Rioja, gentileza de Jose Maria, que ha venido desde allí a pasar las vacaciones a Palamós.
Ya repuestas las fuerzas, reanudamos la ruta, ahora por un sendero local, puesto que el GR se dirige de nuevo a Begur.
Nosotros seguimos bordeando la costa por un impecable Camino de Ronda, hasta Aiguafreda. Esta cala también tiene su encanto. Pero todos coincidimos que, sin tanto cemento como han utilizado para hacer el embarcadero, estaría muchísimo mejor.
Seguimos por el Camino de Ronda y bordeamos Cap Sa Sal, antiguo hotel de lujo, ahora convertido en apartamentos. Este es un gran edificio, de aquellos que hacen daño a la vista por su negativo impacto visual en una zona donde antaño sólo se pensaba en construir y construir, sin pensar en el deterioro que esto ocasionaba al entorno paisajístico de la zona.
El camino está bien señalizado. Ascendemos por unas empinadas escaleras hasta el párking de Cap Sa Sal, seguimos un trozo la carretera, y pronto encontramos un desvío hacia la derecha.
Ascendemos un poco y llegamos a un cruce de caminos y seguimos por el de la derecha.
Este es el Paratge de Sa Nau Perduda.

Rincones de plácida belleza.
Cerca de Sa Riera.

Seguimos en dirección a Sa Riera, pero abandonamos el sendero local y, al fondo de una calle que desciende sin salida, tomamos un estrecho sendero que nos permite recorrer la Reserva Natural de Ses Negres. Esta es una zona abrupta, accidentada y salvaje, pero nos permite disfrutar de un entorno de singular belleza.

Sendero que sube y baja por un terreno abrupto y
escarpado, de excepcional belleza.

El sendero es un constante sube y baja, hasta llegar a la bonita playa de Sa Riera.
Cruzamos esta playa, llena de gente, como no, y ahora el Camino de Ronda asciende hasta superar la Roca Negra. Luego vuelve a descender hasta la Platja de l'Illa Roja, en la que un gran promontorio de roca y una escarpada pared de color rojizo le dan este nombre.
Y a pocos metros, la Platja del Racó, la última del municipio de Begur.
Estamos un poco cansados, hace mucho calor y optamos por un refrescante y relajante baño en esta playa.
Ahora toca regresar a Begur.

Platja de l'Illa Roja

En el párking de esta playa, seguimos la Avinguda de la Mediterránia, en esta época con todas las tiendas, bares, restaurantes y demás chiringuitos abiertos. La seguimos hasta la calle de la Font de la Bruixa, a la izquierda, que nos lleva a adentrarnos en el bosque, hasta el bar-restaurante Font de la Bruixa.
La fuente está seca, como en muchos otros sitios en esta época.
En este encantador bar-restaurante, unas cervezas bien frescas nos vienen al pelo.
Un poco de charla, broma y un merecido descanso. El justo antes de seguir la misma pista forestal que, en suave ascenso, nos lleva de nuevo a Begur, justo al párking donde por la mañana dejamos los coches.
Como siempre, una jornada encantadora, gozando de excelentes paisajes y muy buena compañía.
Saludos y hasta la próxima!!


                                                                            

3 comentarios:

  1. Hermosas fotos del recorido, Begur es para turistas y adinerados asi que la proxima vez a llevar mas agua! jeje

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    1. Yo creo que Begur es de todos y para todos. Igual que el resto de este especialmente hermoso y variado país.
      Catalunya tiene gran variedad de paisajes y esconde rincones de tal belleza que pueden hacer palidecer de envidia a los paisajes más exóticos.
      Los turistas y adinerados vienen a disfrutar de esta belleza y de sus encantos, tienen grandes casas, barcos, dinero... Pero los de aquí llevamos la esencia de estas tierras dentro de nuestro corazón, formamos parte de ellas...

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  2. La verdad es que los paisajes y los rincones que nos ofrece Begur son impresionantes... Uno de los rincones más mágicos de la Costa Brava.

    Enhorabuena por el artículo y por sus fotografías.

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