Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


martes, 18 de marzo de 2014

MASSÍS DE CADIRETES. Can Llaurador - Coll de Ceps - Sant Baldiri - Pedralta - Can llaurador

Ruta realizada el día 16 de marzo de 2014
Caminantes: Inés, Óliver y yo misma.
Distancia recorrida: unos 12 km
Con un día espléndido y bajo un sol radiante, empezamos la ruta sobre las 10 de la mañana.
En Santa Cristina d'Aro tomamos dirección al Golf Costa Brava con el coche. A unos 500m llegamos a un cruce con señales de senderos y tomamos la pista de la derecha. Seguimos con el coche unos 1.500m más, cruzando el campo de golf, y aparcamos justo en otro cruce de senderos. Ahí empieza la ruta a pie.
Tomamos el GR en dirección a Can Llaurador.
Una amplia pista forestal, atravesando bosques de pinos, encinas y eucaliptos, nos conduce hasta esta bonita masía, rodeada de amplios campos de cultivo y desde la que tenemos preciosas vistas dels Carcaixells.
desde Can Llaurador tenemos buenas vistas dels Carcaixells

Apenas 100m más allá encontramos un nuevo cruce. Seguiremos por el GR, la pista de la izquierda.
Hasta ahora el terreno ofrece escaso desnivel y las pistas son anchas y muy fáciles, cosa que propicia la broma y la charla.
La masía de Can Llaurador

Cuando llevamos como un km desde Can Llaurador y nos encontramos cruzando un bosque de grandes eucaliptos, nos topamos con una bifurcación. Aquí dejamos el GR y seguimos por la pista de la derecha, con marcas azules.
Las cosas se complican.
La pista sigue siendo ancha, aunque ahora en fuerte pendiente ascendente. Pero nos compensan las espléndidas vistas que van ganando en belleza a medida que ascendemos.
La subida es fuerte, pero las vistas lo merecen.

Desde un saliente tenemos una espléndida
vista dels Carcaixells.

Cuando llevamos algo así como km y medio por esta pista, buscamos un sendero que salga de nuestra izquierda.
Eureka! Lo encontramos! Es un estrecho sendero bastante visible que se adentra en el bosque, fácil de seguir y que nos lleva a una especie de cueva artificial cuadrada, y pocos metros más allá, a los restos del poblado ibérico de la Plana Basarda.
El inicio del sendero está a los pies de este gran
alcornoque de tres troncos.

La cueva cuadrada excavada en la roca.

En realidad, lo único perfectamente reconocible, son unas cuantas sitges(silos). En algunas de ellas han crecido árboles en su interior.
Unos cuantos silos como estos, excavados en la roca del suelo,
es todo lo que queda de este poblado.

Nuestro espíritu aventurero no hace recorrer el terreno en busca de algún muro o algún otro tipo de resto, pero nos tenemos que conformar con los silos. Tampoco disponemos de muchas horas para investigar.
Una vez vistos estos restos, debemos retroceder hasta la pista forestal y seguir subiendo un poco más, hasta llegar a una esplanada en la que nos topamos con el PR y tomamos dirección San Baldiri.
Ya estamos en la zona alta del recorrido.
A unos 600m nuevo cruce. Aquí nos desviamos a la izquierda para visitar el santuario de Sant Baldiri. o lo que queda de él, puesto que está totalmente en ruinas y sin ningún tipo de conservación.
El Santuari de Sant Baldiri, completamente en ruinas.

Decidimos que éste es un buen sitio para comer. No es muy tarde, pero el esfuerzo para llegar a aquí nos ha abierto el apetito. Además, las vistas son estupendas, y el sol empieza a calentar con fuerza.
Tras devorar la comida, volvemos a retroceder hasta el PR y seguimos por él 1km más, hasta el coll de l'Escorpí, donde retomamos el GR que ya no abandonaremos hasta el final.
Ahora el camino ha dejado de ser una pista foresta y se ha convertido en un estrecho sendero que transcurre por zonas boscosas y con gran cantidad de enebros.
El sendero se estrecha y los grandes enebros nos rodean.

El sol calienta que da gusto y un cálido viento nos acompaña todo el camino. No parece que estemos a 16 de marzo.
Disfrutamos mucho de las vistas y la variada vegetación, y llegamos a otro cruce.
A la derecha a Sant Feliu de Guixols, a la izquierda, a Pedralta.
Tomamos dirección a Pedralta.
Ahora volvemos a caminar sobre ancha pista forestal, algo de sube-baja, pero sin complicaciones.
Las vistas sobre Sant Feliu de Guixols y alrededores son espectaculares.
Preciosas vistas con Sant Feliu de Guixols al fondo.

La pista se acaba convirtiendo en carretera hasta llegar a Pedralta.
En este paraje se encuentra un monumento natural excepcional.
Se trata de una gran roca de granito, de unas 100 toneladas, que se encuentra en equilibrio sobre otra. Originariamente, esta roca oscilaba sobre la que le servía de base, hasta que, por causas naturales, el clima, la erosión... acabó cayendo en 1996. En mayo de 1999, con la ayuda de una gran grúa, se colocó de nuevo en su lugar. Pero al asegurarla para que no volviera a caer, perdió su oscilación.
Pedralta

Una pequeña capilla y un mirador que nos ofrece espléndidas vistas completan el lugar.
A partir de ahí iniciamos el descenso.
Y, como que todo lo que sube debe bajar, los próximos 3km y medio los hacemos en fuerte pendiente descendente, hasta llegar al bosque de eucaliptos done esta pista se junta con la que antes habíamos tomado y que nos hizo subir.
Ahora ya sólo queda volver a pasar por Can Llaurador y al coche por la amplia pista forestal.
Y por hoy, fin de la aventura.
Una ruta preciosa, que combina espectaculares vistas, restos arqueológicos, diferentes tipos de bosques y vegetación y un poco de esfuerzo físico.


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