Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


lunes, 18 de febrero de 2013

SANT ANTONI DE CALONGE - PUIG CARGOL - SANT ANTONI DE CALONGE

El vértice geodésico de la cima del
Puig Cargol.

Esta ruta la hice este domingo, 17 de febrero de 2013.
Es una ruta que merece la pena, por el esfuerzo que requiere, y por las espectaculares vistas que se pueden admirar desde la cima y alrededores del Puig Cargol.
Yo inicié el camino en Sant Antoni de Calonge, en la rotonda del Camping Costa Brava.
Subí por la Carretera hasta Calonge y allí tomé un sendero local (marcas blancas y verdes) en dirección al Puig Cargol, de 364m de altura.
Distancia: 17 km, aproximadamente
Dificultad: media
Recorrido circular.
Tiempo: es muy relativo. En teoría 3 a 3,5 horas. Pero depende del paso de cada uno y de los paros para fotos, comer algo, etc.
No era la primera vez subía a este monte, pero sí la primera que lo hacía desde Calonge. Tal vez por ello, y también por culpa mía por no consultar antes un buen mapa, en un cruce sin señalizar me desorienté y tomé la ruta equivocada. Fueron unos 5 km extras que sumar al total del recorrido.
El Mas Ribot, del que poco queda.

En Sant Antoni de Calonge no hay problema para aparcar el coche, alrededor de esta rotonda hay dos supermercados y bastantes zonas de aparcamiento libre.
Como ya he dicho, tomamos la carretera hasta Calonge. Éste es un pueblo pequeño pero con rincones encantadores. Yo destacaría el Castillo, la Iglesia,  los muchos masos y los restos de algunas torres de vigía, antiguos vestigios de la época de los temidos piratas.

Esta es la bifurcación en que me despisté. Hay que
tomar el camino de la izquierda.

Llegamos al Castillo, seguimos por la calle Mayor(esta que sube para arriba), Pompeu Fabra y el Mas Moya.
Mucha atención cuando lleguéis a las puerta del Mas Moya. Veréis que el camino se bifurca en dos, uno a la derecha y otro a la izquierda. El de la derecha tiene las marcas blancas y verdes de sendero local. El de la izquierda, no tiene nada. Sólo un letrero que indica unas bodegas, las de Mas Gil. Ahí fue donde me despisté. No conocía en absoluto la zona, me fié de las marcas y al no haber ningún letrero en este cruce, tomé el camino de la derecha.
¡Error! Debéis tomar el de la izquierda.
Por fortuna, me di cuenta de que me alejaba de la zona y pude rectificar.
Una vez tomado el camino correcto es coser y cantar.
No perdáis de vista las marcas verdes y blancas.

Cuando os crucéis con una pista forestal, seguid por el sendero que tenéis al frente. Fijaros que tiene las marcas. Si tomáis la pista forestal de la derecha, también llegaréis a la cima, pero vale la pena seguir por el sendero. Este sendero pasa por el Puig Cendrosa y rodea toda la montaña. Hasta el Puig Cendrosa subiréis por caminos bastante empinados y llenos de rocalla suelta. A partir de este punto se inicia un breve descenso por una senda de pendiente muy pronunciada y se llega de nuevo a la ancha pista forestal y al Mas Ribot, masía totalmente en ruinas.
Ahí sí encontraremos indicadores.
Este es el empinado y
pedregoso camino

Y por fin la cima del Puig Cargol. Encontraremos un vértice geodésico que, por detrás tiene unos escalones de hierro clavados y , los más valientes, pueden subir a la parte más alta desde donde se puede admirar el paisaje que más abajo nos tapan los árboles.
Podemos detenernos un rato a comer algo, a contemplar las espectaculares vistas y a echar algunas fotos.
Un poco más adelante encontraremos un depósito de aguas y una gran antena de telecomunicaciones que se ve desde muchos puntos de la zona.

Y ahora para abajo.
Pasada la antena de nuevo se bifurca la pista forestal.
A la izquierda, hacia Palamós, y a la derecha... Sin ninguna indicación. De nuevo la falta de indicadores. Pero tuve suerte y pude preguntar a una patrulla de vigilancia del Consorcio de les Gavarres y me confirmaron que iba a Calonge.
Tomé pues esa pista y al rato me crucé con el empinado
El Puig Cendrosa

sendero lleno de rocalla suelta por el que había subido. Ahora ya sabía por donde iba, por lo que no tuve más contratiempos.

Estas rutas por montaña son muy gratificantes. Evitan que se nos oxiden las piernas y nos permiten contemplar vistas y paisajes de excepcional belleza. También podremos encontrar restos y ruinas de antiguas masías, dólmenes y flora y fauna autóctonas.

Así pues, ahora que se acerca el buen tiempo, ánimo y a caminar.











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