Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


sábado, 11 de abril de 2015

MONTSENY - Viladrau - Matagalls pel Sot de les Cordes.

Ruta realizada el día 11 de abril de 2015.
Recorrido: 19 km.
Caminantes: en solitario.

Hoy me apetecía darle un poco de caña al cuerpo.
Y ya de paso, disfrutar de algún sitio interesante, por el que no hubiera pasado y que fuera un poco... diferente.

Hermosos parajes....

Bueno, creo que acerté de lleno.
Al Matagalls ya había subido. Pero no desde Viladrau. La última vez que subí lo hice a la manera clásica, el 26 de diciembre desde Collformic. Sólo subir y bajar, para quemar los extras de Navidad....
Alguien me comentó que se podía subir desde Viladrau por "el Sot de les Cordes".
No conocía este lugar y ahí que me lancé a investigar. El resultado, una ruta fantástica, llena de rincones de gran belleza y espectaculares vistas.
Una de las zonas más agrestes y salvajes del Montseny hacen que esta ruta esté llena de pequeños rincones de gran belleza.
Aparco el coche en el párking del restaurante "La Solana de Molins" a pie de carretera en las afueras de Viladrau.
De allí tomo una pista forestal en suave descenso hasta cruzar la Riera Major, y al poco rato me desvío hasta la Masía dels Molins.

Masía dels Molins

Dejo atrás la masía (no sin antes saludar a un par de perros que se me acercan reclamando una caricia...) y tomo un sendero que empieza a ascender entre espectaculares castaños centenarios.
Unos árboles espectaculares, de inmensos troncos, rodeados de gran cantidad de pequeños riachuelos. Una delicia.

Castaños centenarios de retorcidos troncos.

En esta zona agradezco la ayuda del GPS. Hay gran cantidad de senderos y es muy difícil adivinar cual es el correcto.
Empiezo a seguir el Torrent de l'Erola, hasta el Pla de Malataup. Este es uno de los tramos más bellos. El Torrent de l'Erola forma pequeños saltos de agua y pozas de una belleza extraordinaria. Pasaría horas, en este lugar, disfrutando de esta plácida belleza....

Torrent de l'Erola

Pero debo seguir, hasta el Collell, punto donde se inicia el Sot de les Cordes.
Espectacular.
Un paraje majestuoso, a la vez que agreste y salvaje, de paredes de roca verticales en cuyo fondo saltan las aguas de l'Erola, formando preciosas cascadas y pozas.
Cruzo el Sot de les Cordes por senderos de gran belleza, apenas visibles en algunos tramos, y llego al Coll d'Ordials.

Salvaje, agreste... fantástico!

Impresionantes vistas se abren ante mis ojos. Por desgracia no es el mejor día para admirar estas hermosas vistas. Un poco de niebla enturbia el horizonte e impide verlas en todo su esplendor.
Sigo por un sendero cruzando un bosque de robles y por fin llego a los grandes prados de la Serra dels Salaverts.
Este tramo se convierte en un agradable y cómodo paseo, con la Creu de Matagalls ya a la vista.
Paso por la Font dels Cims, imperdonable no refrescarse con su agua fresca.

Font dels Cims

Y ya en pocos minutos la cima de Matagalls.


Creu de Matagalls

Guauuuu...... A pesar de la niebla se adivinan una vistas excepcionales.
En un día claro se puede ver la Badia de Roses, les Medes, la Mola, el Montsec, el Cadí, el Pedraforca, el Canigó, Montserrat..... Incluso, en días especialmente claros, se llega a distinguir la Serra de Tramuntana de Mallorca!
Y como no, les Agudes y el Turó de l'Home, con su inconfundible silueta...


Excepcionales vistas, un poco difuminadas por las nubes.


Preciosa imagen del Turó de l'Home y Les Agudes

Me tomo mi tiempo para admirar la belleza de ese majestuoso entorno e inicio el descenso.
El descenso lo hago por Sant Segimon y la Mare de Deu de l'Erola. Todo un clásico.
Así pues, me pongo en marcha, por un sendero en suave descenso por el Pla de les Saleres Velles, el Pla del Ginebre y el Coll Saprunera.
El sendero sigue hasta Sant Miquel de Barretons, una modesta capilla sobre un risco, a pocos metros por encima de Sant Segimont.
Por cierto, una curiosidad.
¿Alguien sabe de dónde viene el nombre "dels Barretons"??
Se dice que los peregrinos que llegaban a esa capilla, mejoraban el dolor de cabeza si dejaban ahí el sombrero (barret) como exvoto....

Sant Miquel de Barretons

Voy siguiendo las marcas y los indicadores de dirección Viladrau. Ahora ya no tiene tiene pérdida.
Desde esta capilla sigo el sendero en un tramo en fuerte descenso, por un terreno muy rocoso, hasta llegar a una pista y al coll de les Tres Creus.
Una pista forestal indica hacia Sant Segimont, peeeero..... Está cerrado!!
No se puede acceder al recinto. Su estado es bastante ruinoso y está en obras, supuestamente de reabilitación, aunque parece que llevan bastante tiempo paradas.... Una auténtica pena...

Sant Segimont

Sigo un sendero en fuerte descenso, hacia Viladrau.
Cruzo un precioso hayedo y llego al Collet de l'Estornell, y de aquí, por les Marrades, hasta la Riera de l'Oratori. De nuevo me veo sorprendida por un entorno casi mágico, con pequeños saltos de agua y preciosas pozas.

Riera de l'Oratori

Sigo descendiendo por un sendero precioso, paso por l'Oratori de Sant Camil de Lelis, más castaños centenarios y llego a la ermita de la Mare de Déu de l'Erola. Preciosa. Restaurada y muy bien conservada.

Mare de Déu de l'Erola

Sigo en plácido descenso, cruzo el Torrent de l'Erola, paso por can Bosc, y no tardo en llegar al camino por donde ye he pasado esta mañana. Sólo tengo que deshacer el trayecto hasta volver al restaurante "La Solana de Molins", donde he dejado el coche.
Una ruta magnífica.

Can Bosc

Hoy he hecho una cima que conoce todo el mundo, el Matagalls. Pero recorriendo dos trayectos muy diferentes.
Para el ascenso, senderos solitarios, por uno de los parajes más agrestes, el Sot de les Cordes.
Para el descenso, uno típico y muy concurrido: por Sant Segimon y la Mare de Déu de l'Erola.
En conjunto una ruta de una belleza espectacular, para disfrutar en cualquier época del año, aunque desaconsejo en pleno verano, por el fuerte calor. A no ser que se aprovechen las primeras horas del día para el ascenso...
Saludos y... a caminar!

domingo, 5 de abril de 2015

VALL DE BOÍ - Estany de Llebreta - Planell d'Aigüestortes

Ruta realizadael día 5 de abril de 2015
Recorrido: unos 16 km
El desnivel acumulado es de unos 600 metros
Caminantes: Ton Brecha y yo.

Tercer y último día de vacaciones en la Vall de Boí.
Y por descontado que no podía marchar de este idílico lugar sin hacer una visita al Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici.
Para hacer esta ruta nos dirigimos en coche desde Barruera hasta el párking de la Palanca de Molina, donde hay una caseta de control e información, y dejamos el coche. Se llega por la carretera que va a Caldes de Boí (L-500), pasado el cruce hacia Boí, por la derecha encontramos un cartel que nos indica la entrada al Parque Nacional.
Ha amanecido un día radiante. El cielo es de un azul intenso y el sol llena de luz y color todo el valle.

El sol empieza a iluminar las montañas y a llenar de luz todo el valle.

En este punto nos encontramos a unos 1410 metros e iniciamos el camino siguiendo la Ruta de la Llúdriga. Vamos por el margen derecho del río, en suave ascenso, muy cerca del cauce del agua.
El paisaje es de una belleza extraordinaria. Caminamos por zona boscosa y en los tramos del camino que no da el sol quedan restos de nieve (Y hielo, que en algunos puntos es bastante resbaladizo...)

Algunas zonas con nieve helada....

Encontramos un puente a la izquierda y lo cruzamos (el camino que va hacia la derecha está cortado, posiblemente por algún alud, frecuentes en esta zona).

Puente colgante sobre las aguas.

Estamos resiguiendo el cauce del rio Sant Nicolau, que nace en el Estany Llong, y al que van a parar gran cantidad de pequeños torrentes y riachuelos. Algunos de estos torrentes los cruzamos por pasarelas de madera.
Llegamos a la ermita de Sant Nicolau, muy sencilla, de estilo románico y que se encuentra en un descampado junto a un par de edificios más que están en ruinas.

Ermita de Sant Nicolau

Desde aquí, por pista forestal, descendemos hasta el Estany Llebreta.
Impresionante belleza.

Estany Llebreta

Seguimos un tramo mas de pista forestal hasta que tomamos un sendero por la derecha, cruzamos un par de torrentes y llegamos a la Cascada del Sant Esperit. Un mirador junto a este salto invita a disfrutar durante unos minutos de la belleza de esta cascada, cuyas aguas bajan furiosas entre grandes rocas, formando grandes pozas, llamadas "marmitas de gigante"

Cascada del Sant Esperit. Fascinante

Seguimos ascendiendo por el sendero, cruzamos dos veces la pista forestal y llegamos a un grifo con agua.
Ya casi hemos llegado, y en pocos minutos llegamos a la caseta de información del parque, en el Planell d'Aigüestortes.
Girando hacia la derecha encontramos el Mirador de Sant Esperit. Un impresionante balcón que nos ofrece bellas panorámicas sobre el valle por el que hemos caminado hace unos minutos.

Vista del valle que acabamos de recorrer, con el Estany Llebreta
al fondo, desde el Mirador de Sant Esperit.

Estamos en el punto más alto de nuestro recorrido, 1827 metros.
Y uno de los más hermosos: el Planell d'Aigüestortes.
En este lugar, unas pasarelas de madera nos permiten disfrutar de un entorno casi mágico, de aguas tranquilas y de preciosos colores.

Me faltan palabras para describir la belleza de este lugar.

Por aquí hay una buena cantidad de nieve, cosa que, en contraste con el bosque, las aguas y el cielo azul, no hace más que aumentar la belleza del lugar.

Nieve, agua, árboles, sol.... 

Damos un par de vueltas por las pasarelas (una sabe a poco) e iniciamos el camino de regreso.

Las pasarelas de madera nos permiten recorrer con
comodidad este maravilloso entorno.

Básicamente es el mismo camino por el que subimos, con la excepción de que en lugar de volver a pasar por la ermita de Sant Nicolás, esta vez bordearemos l'Estany Llebreta.


Los altos picos se elevan como gigantes custodiando un mundo lleno de tesoros...

Esta es una encantadora ruta por una zona en la que hay infinitas variantes para alargarla y adaptarla a todos los gustos,.
Además, existe la posibilidad de subir (o bajar) hasta el Planell d'Aigüestortes utilizando el servicio de taxis del Parque, con lo que se puede hacer con toda la familia.
Muy recomendable para todos.

sábado, 4 de abril de 2015

VALL DE BOÍ - Camí Natural del Camí de l'Aigua

Ruta realizada el sábado día día 4 de abril de 2015(Semana Santa)
Recorrido: unos 16 km
Caminantes: Ton Brecha y yo.

Es sábado y mi segundo día de estas mini-vacaciones de Semana Santa en el privilegiado entorno de la Vall de Boí.

Camí Natural del Camí de l'Aigua

Hoy hemos hecho otra magnífica ruta: el Camí Natural del Camí de l'Aigua.
Esta ruta forma parte del Programa de Caminos Naturales del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino que, desde 1993, tiene como objetivo la recuperación de antiguas infraestructuras: líneas de ferrocarril, vías pecuarias, o caminos tradicionales, para el uso y disfrute de los ciudadanos.
Los Caminos Naturales se integran en la Red Nacional de itinerarios no motorizados. A través de estas rutas podemos descubrir la biodiversidad y la belleza de nuestro valioso patrimonio natural, i conocer los pueblos, monumentos, tradiciones y gentes del valioso paisaje cultural de nuestro territorio.
El Camino Natural del Camí de l'Aigua, en la Vall de Boí, resigue el cauce de la Noguera de Tor a lo largo de casi 28 km.

Un entorno natural maravilloso.

Empieza en la población de Pont de Suert y finaliza en Caldes de Boí, aunque es indiferente el sentido que se siga o el tramo que de él se recorra.
De hecho, nosotros hemos recorrido unos 16 km, saliendo de Barruera y en direcció a Pont de Suert.

Hoy también salimos a primera hora de la mañana, justo cuando los primeros rayos del sol empiezan a iluminar las cimas y zonas más elevadas de las montañas. El contraste de colores, luces y sombras es espectacular.

El sol naciente llena todo de luz y color.

Salimos de Barruera bordeando el curso del agua, siguiendo senderos de gran belleza, atravesando bosques de árboles desnudos por el invierno, con la nota de color del boj, omnipresente en gran parte del trayecto.
La Noguera de Tor se desliza por el fondo del valle, esquivando o saltando por un cauce lleno de grandes piedras.
Cruzamos algunas rieras por puentes de madera que con su encanto contribuyen a ensalzar la belleza del lugar, atravesamos un bosque de altos y esbeltos pinos y nos detenemos junto al embalse de Llesp. Este embalse, construido para abastecer de agua a la central hidroeléctrica de Pont de Suert, es actualmente un humedal de gran valor ecológico por la gran biodiversidad que acoge, habiendo en sus orillas observatorios de aves.

Observatorio de aves, junto al embalse de Llesp.

Es un rincón precioso, excelente para hacer un alto en el camino durante unos minutos y observar detenidamente el entorno.
La ermita del Remei i un puente románico de piedra se suman a la variedad de elementos que encontramos en nuestro camino y que enriquecen la salida de hoy.




Ermita del Remei y puente románico. Sesacional.

Ya no estamos lejos de Pont de Suert.
El camino se convierte en pista forestal, pasamos cerca de la Escuela Catalana de Deportes de Montaña y llegamos a la zona recreativa de la Fuente de la Mena.
Tenemos un poco de tiempo libre antes de regresar a Barruera, por lo que dedicamos unos minutos a visitar los rincones más antiguos de esta población.

Pont de Suert

Y a disfrutar de una merecida cerveza, aliñada con una agradable charla.

La de hoy ha sido una de esas rutas que te hace disfrutar de cada momento y de cada paso del trayecto.
Tal vez, las personas que lo recorren asiduamente, no se percatan de las sensaciones que experimentamos los que por primera vez descubrimos sus rincones, su entorno y su belleza.

Cuesta definir con palabras la belleza de algunos rincones...

Los bosques, cambiantes según la época del año en que nos encontremos, las aguas saltarinas que se deslizan esquivando piedras y formando bravas rieras y pequeños saltos, los verdes prados, los musgos que cubren las rocas..... Y las empinadas laderas de esos gigantes que parecen custodiar un mundo lleno de tesoros, un precioso y encantador mundo: la Vall de Boí.
Hoy también he disfrutado de una excepcional ruta, y de una muy agradable compañía.

viernes, 3 de abril de 2015

VALL DE BOÍ - Pueblos y románico

Ruta realizadael día 3 de abril de 2015 (Viernes Santo)
Recorrido: unos 18 km
Caminantes: Ton Brecha y yo.

Esta es una ruta que no deja indiferente al viajero. A lo largo del recorrido he ido descubriendo uno de los valles más hermosos del Pirineo, la Vall de Boí.

La belleza de este valle no deja indiferente al viajero...

Este valle ocupa la cuenca principal del río Noguera de Tor, y está custodiado por por impresionantes montañas que se alzan altivas y desafiantes, protegiendo un privilegiado y hermoso entorno natural. En él se encuentra el conjunto románico de las iglesias de la Vall de Boí, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en el año 2.000.
Este conjunto románico  está compuesto por las iglesias de:
Sant Climent y la de Santa María en Taüll.
Sant Joan de Boí.
Santa Eulàlia d'Erill la Vall.
San Feliu de Barruera.
La Natividad de Durro.
Santa María de Cardet.
Santa María de Coll.
Ermita de Sant Quirc de Durro.
Todas ellas fueron construidas durante los siglos XI y XII.

Empezamos a caminar sobre las 8'15 de la mañana con un día un poco fresco pero con buen tiempo.

Senderos de gran belleza....

Salimos de Barruera, a ratos resiguiendo el cauce de la Noguera de Tor y a ratos por hermosos senderos, atravesando campos y bosques de árboles desnudos, ascendiendo suavemente al principio, hasta encarar un tramo en fuerte pendiente, cortando la carretera y que nos conduce a Erill la Vall, el primero de los pueblos por los que pasaremos.
Aquí podemos admirar la belleza de la iglesia de Santa Eulalia.

Cruzamos el pueblo y seguimos, pasamos por amplias zonas de verdes pastos, siempre custodiados por esos gigantes aún nevados, cruzamos la Noguera de Tor y llegamos a Boí, donde se encuentra la iglesia de Sant Joan de Boí.


Nuestra próxima cita está en Taüll, donde se encuentran Santa María de Taüll y la espectacular Sant Climent de Taüll.







No desaprovechamos la ocasión de ascender hasta un cercano mirador, la Santeta, desde el que tenemos una espectacular vista del valle.

Preciosas vistas desde el mirador de La Santeta.

Regresamos a Taüll y deshacemos el camino hasta volver a Boí, desde donde nos dirigimos hacia Durro.
El sendero hacia Durro es especialmente encantador.

En muchos puntos de nuestro camino podemos disfrutar de
excepcionales vistas, como esta....

Entre prados, rocas y boj, con impresionantes vistas del valle con la Noguera de Tor al fondo, el camino se hace muy agradable y se convierte en un agradable paseo, hasta llegar a Durro.
Lo cruzamos, y puesto que tenemos que volver a aquí, decidimos visitar primero la ermita de Sant Quirc,


Altiva, desafiante sobre un cerro, con el pueblo de Barruera a nuestros pies... La belleza y las sensaciones me dejan sin palabras...

Barruera a nuestros pies

Pasamos un rato contemplando el paisaje, las vistas del valle, la ermita y una fuente que estáa pocos metros de ella.... Sensaciones que no se pueden describir, hay que vivirlas para conocerlas...
Regresamos a Durro, cortando algo de camino por por senderos, entre rebaños de vacas, que pacen tranquilas.

La Natividad, en Durro

En este pequeño pueblo se pueden observar construcciones muy antiguas. En las casas que no han sido restauradas se hace evidente su antigüedad, que se respira en algunos rincones de la población.

Sabor a antiguo.....

Aquí se encuentra la iglesia de la Natividad, en la que nos llama la atención la puerta, con un enorme cerrojo y una fuente.
El regreso a Barruera lo hacemos por por senderos entre avellanos y robles sin hoja, cruzándonos con el Barranc Gros y sus saltarinas aguas, con el toque de verdor del boj y el musgo sobre las piedras...

El regreso a Barruera lo hacemos por senderos como este....

Una delicia para los sentidos.
Esta ha sido una ruta encantadora, llena de elementos de gran riqueza. Para mí, una ruta 10.
Por los paisajes y las vistas, espectaculares y de gran belleza. Las bravas y saltarinas aguas de los ríos y torrentes que hemos ido cruzando. Las iglesias románicas, Patrimonio Mundial de la Humanidad. El encanto de esos pueblos de tan marcado carácter pirenaico, y sus gentes...
Y mi especial agradecimiento a Ton, amigo y residente en Barruera, que me ha ayudado a descubrir todas estas maravillas.

domingo, 1 de marzo de 2015

CAMÍ DE RONDA - Blanes - Lloret de Mar

Ruta realizada el día 1 de febrero de 2015.
Recorrido:  unos 13 km
Dificultad: fácil. Lo único destacable son dos largos tramos de escaleras.
Es una pena que, siendo una ruta costera sin demasiadas complicaciones y que se podría hacer bordeando la costa en casi todo el recorrido, es uno de los tramos en que menos se pasa por la costa.
¿El motivo? A parte de algunos deslizamientos que hace mucho tiempo deterioraron el camino y nadie ha arreglado (se han limitado a desviarlo), el motivo principal es que la famosa Ley de Costas no se aplica a todo el mundo por igual...... Muchos de estos tramos pertenecen a propiedades privadas...
Pero a pesar de ello, es una bonita ruta a la que no le faltan rincones maravillosos.

Blanes, desde sa Palomera, con la puerta de inicio de la Costa Brava

Esta es una ruta lineal, por lo que al finalizar hay que tener previsto cómo regresar al punto de partida. En este caso no hay ningún problema, puesto que entre Blanes y Lloret de Mar hay muy buen servicio de autobuses. Un buen sitio para aparcar el coche es cerca de la estación de autobuses.
Blanes es el primer pueblo de la provincia de Girona, viniendo desde Barcelona, y a  Sa Palomera, ese promontorio rocoso unido a la playa por un estrecho istmo, se le concede la gracia y el honor de marcar el inicio de la Costa Brava.
Este es un buen punto para iniciar la ruta de hoy.
Empezamos con una visita a la roca, desde la cual tenemos una extraordinaria panorámica de toda la población.
Volvemos a la playa y realizamos el simbólico acto de pasar por el Portal de la Costa Brava, una especie de arco metálico por el que pasaremos de la costa de Barcelona a la Costa Brava.

Un paseo con mucho encanto

Iniciamos el camino por el paseo marítimo de Blanes, muy bien cuidado y con mucho encanto.
Llegamos hasta el puerto deportivo, lo bordeamos y empezamos a ascender por el Camí de Sant Francesc. Las vistas sobre la población ganan en belleza a medida que nosotros vamos ganando altura.

Espectacular vista del puerto deportivo

Pasamos por delante de la entrada del Jardí Botànic Mar i Murtra, seguimos andando sin perder de vista las señales rojas y blancas de GR, y llegamos a la preciosa capilla de Sant Francesc, y desde ahí a la Cala de Sant Francesc (o Cala Bona).

Ermita de Sant Francesc

Es preciosa.

Cala Bona, o de Sant Francesc

Bordeamos toda la cala, pensando poder recorrer un tramo de costa, pero descubrimos que no tiene continuidad.
Siguiendo las marcas del GR, nos adentramos en una urbanización construida en terreno muy empinado, lo que nos obliga a superar tres largos y empinados tramos de escaleras para llegar a la parte más alta y de allí seguir hacia Santa Cristina. Estas escaleras se han hecho un poco pesadas. Tal vez porque no era eso lo que nosotros pretendíamos hacer... Pero es lo que hay!
Una vez en la parte más alta de la urbanización,las vistas son espléndidas y el camino (una carretera) hasta Santa Cristina planea y se hace cómodo y agradable.
Antes de llegar a la ermita pasamos por delante del Jardí botànic Pinya de Rosa, y un poco más adelante encontramos el desvío hacia la ermita de Santa Cristina, un lugar precioso y lleno de historia.

Santa Cristina

Justo detrás del edificio se extiende una preciosa explanada presidida por un gran pino centenario, en la que cada 24 de julio, día de Santa Cristina, se celebra una comida de pescadores en honor a la Santa, en el  que se come el típico estofado.
En esta misma explanada, el 7 de agosto de 1934 se celebró una Junta de Gobierno de la Generalitat bajo el gran pino.

La gran explanada y el pino centenario

También desde este punto tenemos unas preciosas vistas sobre las calas de Santa Cristina y de Treumal, que no dudamos en visitar.
Bajamos por un sendero hasta la cala de Santa Cristina y hacia la derecha, pasando por entre las rocas de la punta des Canó, accedemos a la de Treumal. La mar està brava, haciendo honor a su nombre, y el espectáculo es magnífico.

Impresionantes vistas

Tampoco desde aquí hay continuidad por la costa. Hay que volver a recuperar el GR y más adelante, otro sendero nos baja hasta la cala de sa Boadella, la única playa virgen de Lloret de Mar.

En sa Boadella

Volvemos al GR y ya en pocos momentos llegamos a una gran rotonda donde está la entrada de otro jardín botánico:Santa Clotilde. De ahí tomamos dirección a la gran Platja de Fanals. La recorremos hasta el final por un precioso paseo, y de nuevo un desvío nos obliga a dejar el agua. Un acceso cerrado por derrumbes...
Y otro largo tramo de escaleras... Por fortuna ya estamos casi al final de la ruta de hoy y estas son más suaves...
Ahora seguimos por el Camí Cala Banys y llegamos a esta preciosa cala llena de palmeras.

Cala Banys

Y desde ahí, ya al final de la ruta de hoy, podremos bordear un poco la costa (por fin), hasta llegar al monumento a la mujer marinera, y de ahí entrar en la playa de Lloret de Mar.

Monumento a la mujer marinera, ya en puertas de LLoret de Mar

Es una ruta que recorre rincones y calas de gran belleza. Lástima que no se puedan recorrer más tramos más cerca del agua, ya que todo el encanto de estas rutas está precisamente en eso, en caminar por esos estrechos caminos que bordean el agua...
Pero de todos modos, muy recomendable, fácil de recorrer y que podemos hacer incluso con niños.