Presentación del blog

¡Saludos a tod@s!

Como su mismo nombre indica, este blog está destinado a recoger, paso a paso, todas mis salida, excursiones, rutas y viajes. Siempre a pié. Pequeñas escapadas, visitas a pueblos, rutas cortas, largos recorridos... Pero siempre a pie.

Mi idea es dar a conocer y compartir con todos mis lectores esos maravillosos rincones que muchos desconocemos y pasamos por alto, cuando están ahí, muy cerca de nosotros. O no tan cerca...


domingo, 27 de julio de 2014

CAMÍ DELS BONS HOMES - 4ª Etapa - BAGÀ - BELLVER DE CERDANYA

Viernes 18 de julio - Viernes

Sigo la marcha. De Bagà a Bellver de Cerdanya
24 km.
Como siempre, me levanto temprano y empiezo la ruta a primera hora.
Bagà no parece la misma ciudad de ayer. Todo lo que anoche era bullicio fiesta y jolgorio,  ahora es paz y tranquilidad.
En estos días, muchas de las poblaciones que estoy visitando celebran fiestas medievales, en conmemoración de los cátaros. Mercados, artesanía, talleres, exhibiciones, gastronomía, desfiles, luchas.... una amplia muestra de todo lo relacionado con els Bons Homes y su época en forma de espectáculos.
Realmente muy recomendable de ver.
Pero en esta ocasión, si quiero estar bien por la mañana y con fuerzas para seguir afrontando lo que me queda de camino, tengo que pasar por alto estas celebraciones y retirarme a descansar temprano.
De todas maneras, me lo apunto para otra ocasión.

Un día radiante de buena mañana

Cruzo la población y me dirijo al inicio de la etapa de hoy.
Durante unos tres kilómetros y medio, el trayecto se hace por una carretera. El ascenso es moderado, pero al ser asfalto se avanza con rapidez.
Paso por Rigoréixer y Gréixer, dos núcleos de población diminutos, con apenas media docena de casas en cada uno de ellos.
Estoy bordeando el río de Gréixer, que forma un estrecho valle rodeado de montañas de mediana altura cortadas por numerosos torrentes. Me llaman la atención un par de largos viaductos que se han construido para que la carretera que se dirige al túnel del Cadí salve estos obstáculos con facilidad.
Pasado Gréixer abandono la carretera y me adentro en el bosque por una pista forestal. Su estado es bueno, pero gana altura rápidamente, con lo que la subida es fuerte.
El bosque cambia a mi alrededor según la altura a la que me encuentro. Arranco del casi el lecho del río, con su vegetación típica de ribera. Sigo por pinos, robles y un espectacular hayedo con árboles enormes, y acabo la subida en el coll d'Escriu, rodeada de abetos.

Preciosos hayedos...

Aquí, cómo en otras ocasiones, tengo dos opciones. Iniciar el descenso por pista forestal o hacerlo por un estrecho sendero que parece desplomarse casi en vertical ladera abajo.
La pista es de uso obligado para caballos y bicicletas, y yo elijo el sendero.
Después de tanta carretera y tanta pista se agradece el sendero.
De nuevo me enfrento a un desnivel de vértigo. En pequeños zig-zag, parece tener prisa por llegar a abajo, y a esto hay que añadirle que está lleno de grandes piedras, raíces y agujeros producidos por el efecto del agua. Toca mucha precaución para no resbalar y torcerse un pie.
En pocos minutos me cruzo con la pista que abandoné. Ahora planeo suavemente, por zona despejada, para descansar un poco los pies y las piernas, hasta Escriu, donde hay una casa.
Y de vuelta a subir. Un nuevo sendero se adentra en el bosque e inicia una fuerte subida. Dos kilómetros para el coll de Pendís.

Escriu

Rápidamente vuelvo a ganar altura. Llego al refugio Sant Jordi donde hago una parada para repostar agua en la Font del Faig. El día es soleado, hace calor, y el agua de mi botella parece evaporarse. Por ello aprovecho todas las fuentes que encuentro a mi paso para hidratarme a gusto y repostar.
Tras una breve pausa para no enfriar demasiado las piernas, sigo adelante. Me quedan apenas ochocientos metros para alcanzar el coll de Pendís, el punto mas alto de la etapa de hoy. Pero hay que sudarlos. La subida es muy fuerte y parece no acabar nunca. A veces tengo la sensación de que lo voy a pasar de largo y voy a llegar a las nubes.... Pero al fin lo alcanzo.

Coll de Pendís

Un poco cansada. Con estos desniveles y el peso de la mochila a mi espalda, mis pies y mis piernas empiezan a quejarse.
Pero la idea de que a partir de aquí y hasta Bellver todo será descenso, me impulsa y me anima.
Y claro, no podía ser de otra manera. Otro descenso de vértigo por un sendero que, por suerte, no está en tan mal estado como otros.
Alterno senderos y pistas forestales, siempre en fuerte descenso y paso por el refugio de l'Ingla.
De nuevo los bosques se diversifican a medida que voy descendiendo.
Los prados rodean el coll de Pendís, le siguen los abetos, y mas abajo grandes bosques de pinos.
Que por cierto, en estos grandes pinares están haciendo limpieza y cortando árboles. Para ello, amontonan los troncos en los claros y abren montones de pistas nuevas para poder acceder con las máquinas y camiones a todas partes. ¿El problema? Pues que se han perdido las señales del GR y es muy difícil no equivocarse de pista.
Y como yo no puedo ser menos, también me desoriento y tengo que retroceder en un par de ocasiones. Hasta que acabo preguntando a los operarios y me indican el camino correcto.
Sigo alternando con senderos en fuerte descenso, hasta que llego a una ancha pista forestal en que se suaviza bastante.
Ya tengo Bellver casi a tocar. Ha sido una jornada bastante dura, pero la hermosura de los paisajes, los constantes contrastes, los cambios en la vegetación a medida que ascendía o descendía y el placer de descubrir tanta belleza me hacen sentir genial.
Cansada, pero muy, muy contenta.
Ya sólo me separan unos cinco kilómeptros de Bellver de Cerdanya.
Llego a Sant Serni y la pista se convierte en carretera asfaltada.
Un par de pequeños núcleos de población, Coborriu y Talló, y llego a Bellver de Cerdanya.

Talló

Una preciosa población donde puedo repostar provisiones, deleitarme en sus plazoletas y callejones, y ya buscar el albergue de turno y retirarme a descansar.
De momento, todo está saliendo como lo había previsto. Se cumplen las etapas, el buen tiempo me acompaña y me siento genial.

sábado, 26 de julio de 2014

CAMÍ DELS BONS HOMES - 5ª Etapa - BELLVER DE CERDANYA - CABANA DELS ESPARVERS

Día 19 de julio - Sábado

Última etapa en territorio español.
Desde Bellver de Cerdanya hasta la cabana dels Esparvers.
22 km.
Me sigue acompañando el buen tiempo, cosa rara en la zona de los Pirineos. En las cuatro etapas anteriores y en la de hoy, he disfrutado de unos día espléndidos. Es como si el sol se hubiera confabulado con mis deseos de disfrutar y gozar de este viaje, permitiéndome admirar la majestuosidad de estas montañas, la belleza de sus rincones...


En la etapa de hoy discrepo de la ruta que me marca la guía y la inicio por un camino diferente.
Según la guía que estoy siguiendo, tendría que salir de Bellver de Cerdanya en dirección a Prullans, más o menos en paralelo o cruzando de vez en cuando la carretera N-260. No lo puedo concretar puesto que no he seguido este camino.
Me fijé que en el mapa excursionista del Institut Cartogràfic de Catalunya, el tramo entre Bellver de Cerdanya y Coborriu de la Llosa, pasando por Prullans, Sotanut y Ardòvol, no forma parte del GR-107, que es el que he estado siguiendo hasta ahora.
No he encontrado explicación ni constancia del porqué se toma esa ruta en lugar del verdadero GR-107, que asciende por el Serrat de la Farga Vella, hasta Ordèn y Talltendre, y planea por el Serrat de Sobiró y la Serra de Santa Anna, hasta Coborriu de la Llosa.
Además, algunas personas del lugar a las que pregunté y algunos otros mapas que consulté, me confirmaron que el GR-107 es el que pasa por Ordèn y Talltendre, y no por Prullans...
No quisiera entrar en debates ni crear confusión, pero mi deseo es seguir este sendero de largo recorrido durante todo mi trayecto. Así pues, decido seguir el trazado del auténtico GR-107, a pesar de que resulta unos cuatro km más largo.
Como siempre, a primera hora y con el frescor de la mañana, cruzo el Segre a la salida de Bellver, e inicio camino tomando la carretera en dirección a Talltendre.

Pequeños y frágiles pueblos ante la majestuosidad
 de las altas montañas.

Son nueve km por asfalto y tal vez podrían parecer aburridos. Pero resultó todo lo contrario.
Desde su inicio, el ascenso es muy notable, y en seguida empiezo a disfrutar de unas preciosas vistas sobre Bellver, los pueblos de los alrededores y la Cerdanya en general, con el Parc Natural del Cadí-Moixeró de telón de fondo.
Sensacional.


En poco más de un kilómetro llego a una masía abandonada, el Codolet. Tengo sobre mi cabeza el Serrat Rodó, con sus 1153m. Y el ascenso sigue siendo notable, sobretodo al rodear la Roca Punxent, con 1332m, y al acercarme a Ordèn, un diminuto pueblo de apenas media docena de casas pero con el encanto tan especial de estos pueblecitos de piedra y negros tejados.

El pequeño pueblo de Ordèn.

Un par de km más y llego a Talltendre, otro pequeño núcleo de población, no más grande que el anterior. Aquí dejo de ascender, por el momento. Me encuentro a más de 1600m de altura y ahora inicio un suave planeo, con algún pequeño sube y baja y por pista forestal - por fin dejo el asfalto -  de unos cuatro kilómetros, hasta Santa Anna.
Y desde aquí se inicia el descenso, hasta Coborriu de la Llosa y El Vilar, en la Vall de la Llosa.
El verdor de la abundante vegetación y el murmullo del agua del río de la Llosa son un buen atenuante del calor que está haciendo en las horas centrales del día.

Prados, avellanos y el río a pocos metros.

Voy remontando el curso del río y llego a los prados de Cal Jan de la llosa. Esta es una masía particular, pero sus dueños ceden sus prados para poder montar la tienda de campaña y acampar. Incluso alquilan tiendas de campaña. No se dispone de ningún otro servicio que no sea el permiso para acampar. Nada más.
Pero no este mi destino de hoy.


Me quedan apenas seis kilómetros para llegar a la cabana dels Esparvers.
Sin dejar de remontar el curso del río de la Llosa, que ahora empieza a ascender y a mostrar su lado más salvaje a la vez que el más hermoso, me dispongo a rematar la etapa de hoy.
El paisaje ha cambiado notablemente. He ganado bastante altura y ahora estoy rodeada de bosques de pinos de montaña y de algunos prados en los que pacen rebaños de vacas.
El río se ha vuelto salvaje.
Entre grandes piedras , formando pequeños saltos, o a la carrera, deslizándose veloz sobre terreno rocalloso, me permite admirar un paisaje de alta montaña de gran belleza.

Parajes de gran belleza.

Por fin llego al punto donde el GR-107 se cruza con el GR-11. Justo al atravesar el río por un puente de madera está el cruce. Hay que procurar no coger el camino equivocado, aunque creo que ni queriendo se puede uno equivocar. La señalización es perfecta. Y en muchos cruces, además de la clara indicación de GR-107, a los letreros indicadores les acompaña el símbolo del Camí dels Bons Homes.
Este cruce desemboca en un prado, y justo en este prado se encuentra la cabana dels Esparvers.
Es un refugio libre, una barraca de gruesas paredes de piedra, techada con tela asfáltica para evitar filtraciones por el agua o la nieve, y una curiosidad. Su techo se ha cubierto de tierra en la que crecen las mismas hierbas que en el prado, por lo que según de qué lado se venga, todo y sabiendo que está ahí, a veces resulta un poco difícil de ver.

La cabana dels Esparves. Un refugio singular, en un
entorno encantador.

El interior es obscuro, sólo dispone de una pequeña puerta, y es muy húmeda. Una tarima de madera permite dormir aislado del suelo. Tiene una chimenea y se puede encender fuego, cosa que no dudo en hacer esa noche. Por aquí el ambiente es frío y, además, esta misma noche hay tormenta y algo de lluvia, preludio de un domingo en el que según todas las previsiones, hay muchas posibilidades de que sea tormentoso y lluvioso.

Interior, con la tarima de madera.

Esas predicciones son las que me han decidido a pasar el domingo en esta barraca.
Y no he fallado en mi decisión.
El paso hacia Francia debo hacerlo por la Portella Blanca d'Andorra, a más de 2500m de altura y sin ningún lugar donde guarecerme de una posible tormenta. Y en esta zona, las tormentas pueden ser imprevisibles, violentas y muy peligrosas.
Y digo que no he fallado porque a lo largo del domingo se producen las anunciadas tormentas, acompañadas de fuertes chubascos.
Excursionistas y montañeros conocedores de esta barraca, empiezan a llegar cuando se desata la tormenta. Llegamos a ser siete personas en su interior, esperando a que amainara la lluvia.
Por fortuna, tras la tormenta viene la calma. Y todas las previsiones apuntan a que la semana entrante tendría que ser estable...

viernes, 25 de julio de 2014

CAMÍ DELS BONS HOMES - 6ª Etapa - CABANA DELS ESPARVERS - L'HOSPITALET

21 de julio - Lunes

6ª Etapa del Camí dels Bons Homes. 1ª en territorio francés.
Desde la cabana dels Esparvers hasta L'Hospitalet-près-l'Andorre
26 km.
Hice bien en quedarme un día entero en la cabana dels Esparvers. Por un lado pude evitar la tormenta y la lluvia. No me gusta hacer este tipo de recorridos con lluvia, mucho menos cuando hay que pasar y atravesar gran cantidad de ríos, torrentes y zonas inundables.
Y tampoco me apasiona encontrarme desprotegida y en mitad de la nada si se desata una de esas fuertes tormentas tan típicas de la zona.
También me permitió relajarme y descansar un poco. Ya no tengo veinte años, y a pesar de que lo estoy llevando muy bien, mis piernas y mi espalda agradecieron esta pausa.
Paisajes de alta montaña.
Me despierto con las primeras luces del día y lo primero que hago es ver cómo está el tiempo. Ya no hay previsión de lluvia, pero la mañana amanece fría y gris. Creo que es niebla y que levantará a lo largo de la mañana. Pero unas primeras gotas de lluvia justo al salir de la cabana hacen que me ponga el impermeable, que también me protegerá del frío viento.
Con todo recogido, empiezo la ruta de hoy y me dirijo a la Portella Blanca d'Andorra, punto en el que concurren tres estados: España, Andorra y Francia. Y el punto más alto de toda la ruta, con sus 2.517m.
Son cuatro kilómetros de fuerte desnivel ascendente, alternando pequeños bosques de pinos de montaña al inicio del recorrido, con verdes prados en las zonas más altas, donde me encuentro rebaños de vacas y caballos. Los caballos son mucho más sociables que las vacas. He podido tocar y acariciar a una yegua y a su potrillo. Durante un buen rato han estado siguiendo mis pasos, y si me detengo se acercan y permiten que los toque.  Una delicia.

Haciendo amigos....
Estoy remontando el curso de l'Engail y un sinfín de riachuelos que parecen nacer de todas partes, y en muchos puntos el prado se convierte en un gran barrizal. Eso me frena un poco. Hay que ir buscando las zonas más secas para no acabar con las botas empapadas y llenas de barro.
Me rodean montañas de gran altura, muchas de ellas con circos de glaciar, que les confieren un espectacular toque de belleza, todo ello aderezado por un cielo gris y una fina llovizna. Un magnífico espectáculo.


Alcanzo la Portella Blanca, donde hay un monolito de granito y diversos palos indicadores. Es una extraña sensación, saberse en un punto tan elevado, a tocar de las nubes, con la Vall de la Llosa por la que he llegado, y la Vall de Campcardós, hacia donde me dirijo, muchos metros por debajo del lugar donde me encuentro.
No me entretengo en este punto. Me molesta bastante el frío viento, por lo que rápidamente inicio el descenso. Primero por un sendero serpenteante que en pocos momentos me hace descender hasta una nueva zona de prados, inundados y llenos de barro, como los que acabo de atravesar durante el ascenso.
Bordeo el rio Campcardós, y en algunos puntos tengo que cruzar algunos de los muchos riachuelos que vierten sus aguas en él. De nuevo advierto el cambio en la vegetación según la altura a la que me encuentre. Alterno una y otra vez los prados con bosques de abetos o pinos de montaña o con vegetación de ribera.
Sigo descendiendo por un sendero bien señalizado, las marcas parecen recién pintadas, y paso justo al lado de un refugio libre, la cabana de Campcardós.


El sendero sigue en fuerte descenso, zigzagueando y atravesando parajes de gran belleza.
A unos dos kilómetros de Porta, el primer pueblo francés, el sendero se torna pista forestal, en fuerte pendiente, y llena de piedras de todos los tamaños, por lo que este breve trayecto se vuelve bastante dificultoso, haciendo equilibrios e intentando no resbalar o caer.
Y por fin llego a Porta. Es un pequeño pueblo cuyo aspecto no es muy diferente de los que he dejado atrás en territorio español.


Necesito provisiones, estoy a cero, y según la guía este es uno de los pueblos donde se puede hacer compra.
Peeeeero.....
Primera sorpresa del día: en Porta no hay ninguna tienda.
Lo único que hay abierto es la Gîte d'etape, una especie de albergue de acogida para los caminantes, para comer y dormir.
Son las doce del mediodía y me ofrece quedarme a comer. Pero no es esta mi idea. Yo quiero comprar provisiones para pasar el día, resulta más barato que comer de menú y que no entra en mis planes.
Me conformo con lo poco que puedo comprar en este albergue: una bolsa de patatas y un paquete de galletas. Al menos puedo matar el gusanillo....
El dueño me asegura que en L'Hospitalet sí hay tienda, que allí podré comprar. También me asegura que en un par de horas llego a mi destino....
Creo que este hombre se está quedando conmigo.
Sé que este hombre se está quedando conmigo.
Y también sé que todavía se debe de estar partiendo de risa a mi costa.
Pero no me importa en absoluto. Sé perfectamente lo que tengo por delante. Doce kilómetros, un fuerte ascenso hasta el coll de Puymorens y un fuerte descenso hasta L'Hospitalet. ¿En dos horas? Ni supermán.
Dejo atrás Porta y pongo rumbo a L'Hospitalet.
Empiezo con una pista que asciende suavemente, pero no es más que un espejismo. No tarda en convertirse en sendero que, en fuerte ascenso me  lleva hasta la estación de esquí de Porté-Puymorens y el coll de Puymorens.
De nuevo me encuentro a tocar de las nubes, a casi 2.000 metros de altura, con unas vistas fantásticas de todo el macizo.


Aún asciendo un poco más por pista forestal rodeando la Coma d'en García, planeo un poco por un bosque lleno de musgos y helechos por todas partes, y empiezo a descender, siempre rodeada de exuberante vegetación, por un bonito sendero en largos zig-zags y moderada pendiente, hasta L'Hospitalet.

Preciosos bosques de exuberante vegetación.

Es un poco más grande que Porta y tiene estación de tren.


Lo primero que hago al llegar, las seis de la tarde, es preguntar por algún sitio en el que pueda comprar.
Segunda sorpresa del día: la tienda está cerrada. Y no abre hasta mañana a las ocho...
¡Santo Cielo! Pero, ¿Qué clase de horarios son estos?
No me queda más remedio que cenar, dormir y desayunar en la Gîte d'etape. Y por ser un albergue, en el que comparto habitación con un francés y un inglés, los cuarenta euros que me cuesta la broma no me parecen nada baratos.
Pero es lo que hay. No me queda nada de comida en la mochila, y es el único sitio donde poder pasar la noche.
Mañana espero encontrar la tienda abierta, aunque a las ocho me parece una hora un poco tardía.
Los franceses me están empezando a parecer un poco... rarillos....

jueves, 24 de julio de 2014

CAMÍ DELS BONS HOMES - 7ª Etapa - L'HOSPITALET - COLL DE JOUX

22 de julio - Martes

Etapa no muy larga.
16 km.
Ayer no me quedó más remedio que cenar en la Gîte d'Etape (el albergue). También tengo que desayunar ahí esta mañana. No me queda otro remedio. En mi mochila ya no quedan provisiones.
Sólo espero que esta haya sido una incidencia puntual y que no tenga más problemas, porque he pagado un albergue, en el que he compartido habitación con dos personas más, a precio  de hotel...
Así pues, tras devorar en el desayuno todo aquello que se me pone por delante(el desayuno iba incluido en el precio), salgo en busca de la tienda del pueblo.


Otra dificultad con la que me encuentro es el idioma. Por aquí nadie habla ni media palabra de catalán, y eso que estoy a pocos kilómetros de la frontera. Con mucho esfuerzo encuentro a alguien con quien entenderme en castellano. Eso me dificulta un poco preguntar por lo que necesito... Tendría que estudiar idiomas...
Bueno, el caso es que pasadas las ocho de la mañana localizo la tienda. Está en la estación. Es el bar de la estación, que tiene una sala anexa donde venden algunas cosas. Muy poco repertorio, pero suficiente. Intento cargar todo lo que puedo. No sé lo que encontraré más adelante.
El problema es el sobrepeso de mi mochila....
Ya tengo provisiones, y más peso sobre mis espaldas. Menos mal que los diez kilómetros que me separan de Mérens-les-Vals, el próximo pueblo, son un agradable paseo.


Siguiendo en todo momento el curso del río Ariège, por un precioso sendero lleno de exuberante vegetación. Encerrado entre altas montañas, el valle de l'Ariège esconde rincones de gran belleza.

Creo que su nombre oficial es lilium lankongense.
Una preciosidad.

Cuando llego a Merens-les-Vals, me corroe la curiosidad. Este es el pueblo más grande por el que he pasado hasta ahora, y una duda planea sobre mi mente: ¿Tendrá alguna tienda? De no ser así, me estarán fallando todas las informaciones que figuran en la guía y empezaré a tener un problema...
Es temprano. Doy una vuelta por el pueblo y veo el letrero de una tienda de comestibles. ¡Por fin!
Peeeero... ¡Está cerrada! Se han trasladado a un camping que no sé ni donde está, puesto que no figura en ninguno de mis mapas.


Un poco más adelante veo un bar. Bueno, me consolaré tomando una cerveza.... Pero como no podía ser de otra manera, ¡también está cerrado! Tienen abierto, pero un cartel anuncia cerrado y no atienden.
Está visto que no tengo nada de suerte aquí en Francia....
Me queda el consuelo de la Gîte d'etape, a la que me dirijo y pido una cerbeza. La necesito.
Y de nuevo la amarga sorpresa de un precio bastante elevado. Por tratarse de un albergue, y que te cobren 1'60€ por una cerveza, y tengan el menú a 20€... No sé, pero francamente lo encuentro un poco caro.
Un poco mosca sigo con la ruta, ahora en dirección a Orgeix.
Pero hoy no llego a este pueblo. En siete kilómetros llego a un refugio libre, en Col de Joux.
Son sólo siete kilómetros los que me quedan hoy, pero de nuevo en muy fuerte subida. Largos  trazados en zig-zag que en pocos minutos me elevan a una altura impresionante. Veo el pueblo y el valle de l'Ariège allá abajo, cada vez más y más abajo. Cambio la exuberante vegetación del valle por pinos, abetos y prados ya en la zona más alta.

Preciosa vista sobre la Vall de l'Ariège.
Alturas de vértigo en pocos minutos.

Me cruzo con un español. Siempre que me cruzo con alguien, nos saludamos. Ellos en francés y yo en español. Ha sido muy agradable que alguien me conteste en español. Él hace el Camí dels Bons Homes en sentido contrario al mio, y hemos aprovechado para pasarnos información del camino que ambos ya hemos realizado. Ha sido muy agradable poder charlar un rato con él.
Nos despedimos y seguimos nuestros caminos.
Sigo ascendiendo y ya no tardo en llegar a la zona más elevada, el serrat de Larguis, donde vuelvo a encontrar caballos que no dudan en acercarse a mí y dejarse acariciar. Son una maravilla, sobretodo los potrillos. Muy diferentes de las ariscas vacas, que no dudan en atacar como te acerques mucho a las crías...
Un suave descenso por un verde prado y llego al Col de Joux.
Y al refugio libre, que está allí mismo.


Una barraca de piedra con dos dependencias. En una hay una chimenea, bancos, una mesa y un altillo con colchonetas.
La otra dependencia está llena de camas, literas y colchones.
Bueno, suficiente para pasar la noche.


Este es el final de la etapa de hoy. No es muy tarde y me dedico a estudiar las etapas que me quedan. El hecho de no encontrar tiendas a mi paso, ha desbaratado un poco mis planes.
Una opción es desviarme tres kilómetros, hasta Ax-les-Thermes, que esto ya sí que es una pequeña ciudad, o a Orlu, un pueblo supuestamente bien abastecido de servicios. Pero esto se convierte en seis o siete kilómetros, entre ir y volver al camino, a añadir a la etapa de mañana, y no me convence...
De momento me queda comida. Seguiré con el camino marcado, aunque en lugar de hacerlo en tres días intentaré hacerlo en dos.
Veremos lo que sale...

miércoles, 23 de julio de 2014

CAMÍ DELS BONS HOMES - 8ª Etapa - COLL DE JOUX - COMUS

23 de julio - Miércoles.

Hoy creo que me he pasado.
35 km
Desde el col de Joux hasta Comus.
Mi primera idea es llegar al refugio guardado de Chioula  y hacer noche ahí.
Pero llego muy temprano y decido seguir hasta Comus. No parece nada del otro mundo teniendo en cuenta que todo el camino, desde Chioula hasta Comús, es de bajada.
Pero no ha sido tan sencillo como parecía. Casi me cuesta tener que dormir en la calle...
A primera hora salgo del refugio. Es una maravilla ver cómo los primeros rayos del sol van iluminando las cimas de las altas montañas, deslizándose lentamente por sus laderas.

El sol naciente ilumina las cimas de las altas montañas.

Inicio el descenso hacia Orgeix.
Ha sido como un paseo y no he tardado demasiado tiempo.
De nuevo vivo el cambio en el entorno a medida que desciendo. Del prado paso a un fenomenal bosque de abetos, uno de grandes pinos, un hayedo, robles y el bosque y vegetación de rivera al llegar al valle d'Orgeix. Un verdadera maravilla.

Fenomenales bosques.

Los cuatro últimos kilómetros los hago entre pinos y encinas, hasta llegar a Orgeix.
Orgeix es otro diminuto pueblo, muy bonito, eso sí, pero en el que no hay ningún tipo de servicios. Ni tiendas, ni bares, ni nada de nada. Un poco rarillos los franceses...

Orgeix y el río Oriège.

Opciones, desplazarme a Orlú, a unos dos kilómetros, o a Ax-les-Thermes, a unos tres kilómetros... Y luego regresar al camino que sigo, claro...
De momento aun tengo provisiones y tampoco es cosa de cargar peso excesivo. Ahora tengo una bonita subida por delante.
Así pues, tomo dirección a Ascou. La guia me indica que ahí debería encontrar alguna tienda. Veremos...
Me maravilla comprobar que ya casi no siento el peso de la mochila y que no me siento en absoluto cansada. Tal vez las maravillas que voy descubriendo a mi paso ayudan a olvidar esos pequeños detalles...
Para llegar a Ascou tengo que ascender doscientos metros en un kilómetro, por La Porteille y luego planear otro kilómetro hasta llegar al pueblo, que se alza elevado en lo alto de un pequeño cerro.


Y vuelve a fallar la información de mi guía.
Busco, pregunto, y la misma respuesta que en los anteriores pueblos. No hay tiendas.
Empiezo a mosquearme en serio.
Bueno, que no se pierda la esperanza.
Próximo pueblo Sorgeat.
Un suave ascenso durante un par de kilómetros y llego a una zona residencial. eso tiene buena pinta. Parece más grande que los que he atravesado hasta ahora...
Doy una vuelta por el pueblo, y en una esquina veo un letrero: "Autoservicio"
¡Por fin! ¡Una tienda! Pero toda mi ilusión - y creo que algo más - se me cae al suelo cuando me acerco y compruebo que está cerrada. Y por su aspecto parece que hace mucho tiempo que nadie abre aquella puerta...
Para mí, eso es una falta de organización total. Claro que, de esta manera, cuando acabe las provisiones me veré obligada a comer y pernoctar a alto coste. Y es que sin víveres ni siquiera puedo plantearme la opción de un refugio libre...
Tras tirar de reservas y comer un poco, inicio un duro ascenso hacia el refugio guardado de Chioula.
Cinco kilómetros de dura subida hasta el coll d'Ijou y un poco más suave hasta el refugio.

Las duras subidas tienen un gran premio: excepcionales vistas.

Ya empiezo a estar acostumbrada a estos constantes sube y baja y les estoy empezando a tomar cariño...
Llego al refugio a primera hora de la tarde. Es muy temprano, al menos para mí.
Hago una serie de comprobaciones y veo que hasta Comus sólo me faltan unos trece kilómetros.
Todo en bajada.
Me interesa alargar más esta etapa y acortar la siguiente, que será de Comus hasta Montsegur.
No pierdo tiempo pensándolo dos veces y pongo rumbo a Comus.
Una pista forestal, ancha, en muy buen estado, en suave descenso y que me permite admirar unas hermosas vistas de las altas montañas de los alrededores. Precioso...

Impresionantes vistas.

Pero... En algunos tramos se complica un poco la cosa.
Tengo que ascender al Col de Balagués, no gran cosa, puesto que es un gran prado. Luego descender hasta un riachuelo, en fuerte pendiente, y hacer una especie de ruta turística por los diminutos núcleos de Montaillou y Prades. Sólo los cuatro últimos kilómetros, desde Prades hasta Comús, los hago en terreno plano. Hasta aquí ha sido un constante subir y bajar, poco desnivel, pero agotador. Y es que a última hora he apretado el ritmo. Empiezo a conocer a los franceses y temo encontrar todo cerrado.
Llego a las ocho de la tarde, y localizo un hostal. Es la Gîte d'etape. Aquí no hay albergue. Ya han cenado, claro. De nuevo tiro de reservas. Se están agotando, y como tampoco haya una tienda en este pueblo, será un desastre.
Pregunto en el hostal, y claro, no la hay.
Creo que la gente se sorprende de que yo me sorprenda de que en esos pueblos no hay tiendas...
En fin, acabo mis provisiones, una buena ducha y a descansar.
Mañana llego a Montsegur, y ya veré qué hago a partir de ahí.

martes, 22 de julio de 2014

CAMI DELS BONS HOMES - 9ª Etapa - COMUS - MONTSEGUR

24 de julio - Jueves

Última etapa.
15 km.
Desde Comús hasta Montsegur.

Empiezo rodeada de belleza.

A pesar de que ayer acabé rendida con esa larga etapa de 35 Km, hoy me siento muy contenta de haberlo hecho así.
Hoy me queda una etapa bastante corta, pero que me irá muy bien porque gran parte del recorrido transcurre por las Gorges de la Frau, un lugar maravilloso.
También tengo una última prueba a superar: el ascenso hasta el pueblo de Montsegur, que según me han informado es muy duro.
Como cada día, me levanto temprano, desayuno bien - sobretodo si entra en el precio del alojamiento, como es el caso de hoy - e inicio la marcha.
El corazón se acelera cuando veo el letrero al inicio de la etapa. Montsegur a 15 km.
Casi no me lo puedo creer. He cruzado el Pirineo de sur a norte y estoy sólo a 15 km de conseguir mi objetivo. Impresionante.
Empiezo a caminar por una pista asfaltada. Estoy siguiendo el curso del rio Hers. La vegetación es exuberante y abundan, sobretodo, los avellanos y los helechos.

Esto parece una selva.

En poco más de dos km, abandono la pista e inicio un sendero que se adentra en les Gorges de le Frau.
Maravilloso.

Rincones de gran belleza.

Se trata de una estrecha garganta o desfiladero, de paredes casi verticales de gran altura, que encierra un espacio natural protegido de singular belleza. Gran diversidad de plantas y flores, y diferentes especies de aves que con sus trinos parecen transportar al caminante a un lugar mágico, encuentran refugio en este hábitat. Un riachuelo de aguas saltarinas, el frescor de las sombras de las altas paredes de la estrecha y profunda garganta y la paz que emana de tanta belleza, hacen que pase gran parte de la mañana en este lugar.

La altura de esas paredes parece haber atrapado la belleza del lugar.

Cuando salgo de las Gorges de la Frau, me doy cuenta de que es tardísimo.
A pesar de que sólo me faltan cinco kilómetros para llegar a Montsegur, sé por experiencia que debería llegar antes de la una del mediodía.
Pero según me informó el chico español con el que me crucé hace un par de días, este tramo se hace eterno por una dificultad añadida: el barro.
Empieza en una bonita pista forestal que atraviesa un gran hayedo, y que por el momento lo único que tiene de complicado es una fuerte pendiente ascendente. Pero tenía razón el chico.
A medida que avanzo, la pista parece convertirse en una especie de torrentera muy enfangada. Al principio no es nada difícil esquivar los lodazales. Pero llega un momento que todo el camino es un inmenso lodazal, sin posibilidad de esquivarlo, y con una profundidad tal que en ciertos puntos me cubre toda la bota.

El inicio de un sendero que, poco a poco, se irá convirtiendo
en un inmenso barrizal.

Si a eso le añadimos la fuerte pendiente, tenemos entretenimiento para rato.
Total que, mis planes de llegar temprano a Montsegur, se fueron al traste.
Llego a las dos del mediodía.
Ya de entrada me sorprende Montsegur. Es totalmente diferente de todos los pueblos que he visitado. En este parece haber vida.
Veo alguna tienda - ¡por fin! -  bares, restaurantes, hostales... Vaya, parece que se hayan juntado todos en este punto...


Mi primera preocupación es buscar un sitio para comer. Y claro, ya es tarde. En dos sitios me dicen que la cocina ya está cerrada. ¡A las dos del mediodía!
Doy una vuelta, curioseo por ahí, y mientras miraba la carta de un hostal, la dueña, una mujer mayor, se presta a calentarme lo que le quedó de las comidas del mediodía. ¡Salvada!
Por descontado que me como todo aquello que me pone por delante.


Y mientras acabo de comer, me sucede algo muy curioso.
Me entra una especie de... no sé cómo definirlo, pero en aquellos momentos decido dar por finalizado mi camino allí mismo.
Me entran unas ganas enormes de regresar a mi casa, con los míos, con mis costumbres y mis horarios....
Si pensarlo dos veces, aquella misma tarde y allí mismo inicio el regreso a casa.
Al fin y al cabo mi objetivo estaba cumplido: ir desde el Santuario de Santa María de Queralt, en Berga, hasta Montsegur.
Muy contenta y muy feliz.

En una próxima entrada, ofreceré algunos datos más sobre esta maravillosa ruta, algunas reflexiones, y el porqué de mi precipitado regreso, sin siquiera subir al castillo, cuando tenía previsto hacer dos etapas más, hasta Foix.
Sólo decir que ha sido una experiencia maravillosa.

lunes, 21 de julio de 2014

CAMÍ DELS BOSN HOMES - Resumen, conclusiones y reflexiones.

Bien, amigos.
Toca hacer un poco de resumen de la que ha sido la mayor aventura de mi vida: el Camí dels Bons Homes, Ruta Cátara o GR-107, diferentes nombres para una misma ruta.






RESUMEN

Os dejo unos cuantos datos de la travesía, así como algunos enlaces de interés, para aquellos que estén interesados en realizarla, o simplemente deseen un poco de información para ver su envergadura.
Esta ruta empieza en Berga(Catalunya), concretamente en el santuario de Queralt, y finaliza en Montsegur(Francia)
Este es el camino que utilizaron los cátaros, también denominados Bons Homes y Bones Dones, en su huída de Francia.
Los cátaros promovían el cristianismo puro y sencillo, basado en la espiritualidad, la sencillez y el contacto humano, en contra de una autoritaria, corrupta y ostentosa Iglesia Católica que se basaba en el miedo y el castigo. Como se puede comprender, la filosofía cátara no cayó muy bien a la Iglesia Católica, que los persiguió a muerte hasta exterminarlos.
El último reducto de los cátaros se refugió en el castillo de Montsegur, donde fueron cruentamente asediados.
Los que pudieron(o quisieron) huyeron a través del Pirineo, por el Camí dels Bons Homes.
Los que se quedaron... En una sola hoguera fueron quemados 240 hombres, mujeres y niños...



El final del camino.


Actualmente se ha convertido en Sendero de Gran Recorrido(GR-107).
Está muy bien marcado y señalizado en todo su recorrido. Marcas blancas y rojas de GR. En este sentido no tuve ningún problema. Por mi seguridad y tranquilidad, llevaba todos los tracks en el Gps. No tuve problemas a lo largo del camino, pero me facilitó la tarea de encontrar el punto de inicio de cada etapa, y en sitios bastante perdedores, como los inmensos prados de las zonas altas de las montañas, donde el ganado ha abierto multitud de caminos y la hierba a veces dificulta seguir las marcas. Por lo demás, ningún problema.
Este camino se puede recorrer a pie, a cavallo, y en la mayoría de sus tramos en BTT.
Yo lo hice a pie.
Datos significativos:
Total kilómetros caminados: 222km
Total desnivel acumulado  subiendo: 7.945m
Total desnivel acumulado bajando: 7.585m
En la siguiente página web podréis encontrar todo la información que necesitéis:

CAMÍ DELS BONS HOMES

También os dejo los tracks Gps que utilicé. No los grabé yo. Como digo, el Gps lo lleveba sólo para las posibles emergencias. Además, estos tracks son perfectos. Veréis que algunos tramos van en sentido opuesto, han sido grabados por personas diferentes, pero sirven igual.
También veréis que no se corresponden exactamente con mis etapas, puesto que yo las recorté o alargué a mi voluntad, pero el camino es el mismo.

BERGA - GÒSOL
GÓSOL - BAGÀ
BAGÀ - BELLVER DE CERDANYA
BELLVER DE CERDANYA - PORTA(FRANCIA)
PORTA - MERENS-LES-VALS
MERENS-LES-VALS - SORGEAT
SORGEAT - COMUS
COMUS - MONTSEGUR

CONCLUSIONES

Hoy hace poco más de un mes que inicié esta ruta. Fueron nueve días de camino, en los que descubrí paisajes maravillosos y gente estupenda.
Esta ruta la realicé en solitario, y fueron muchas las personas que me preguntaron si no tenía miedo.
Realmente no hay nada a lo que temer, siempre y cuando usemos un poco la cabeza y el sentido común.
Por ejemplo, una jornada había previsión de mal tiempo y alta posibilidad de tormentas y lluvias. Y el pronóstico se cumplió fielmente.
¿Qué hice? Pues aquel día no salí. Me quedé en el refugio. Las tormentas en los Pirineos pueden ser muy violentas y peligrosas.
También tuve algunos conflictos de prioridad de paso con las vacas... Puesto que cuando van acompañadas de sus crías pueden ser muy violentas y atacar, procuraba dar un rodeo y esquivarlas.
¿Animales salvajes? A parte de las ratas, con las que compartí los refugios libres, no me crucé con ninguno más. 
Además... ¿Qué otros animales salvajes podía encontrar? ¿Osos? No hay por esta zona. ¿Lobos? Si es que los hay, no atacan de día. Y dudo que se pudieran colar por debajo de la puerta de los refugios libres en los que dormí... 
No me salí del camino marcado, no me metí donde no debía, llevé mapas, Gps y toda la información que creí necesaria... 
Así pues, pude disfrutar de una aventura maravillosa con tranquilidad, seguridad y mucha confianza, sobretodo en mí misma.

INCIDENTES

Os comenté que aquí os iba a explicar el porqué de mi precipitado regreso, cuando tenía previsto hacer al menos dos etapas mas, hasta Foix.
Lo cierto es que si bien no tuve problemas graves, sí me encontré con un contratiempo que marcó todo mi camino por zona francesa y que, al final, me hizo decidir por volver justo al acabar en Montsegur.
Los que hayáis seguido mis entradas en este blog ya lo sabréis: la falta de tiendas o algún punto donde poder comprar comida, y los elevados precios de los alojamientos y menús.
A pesar de que la página oficial dels Bons Homes indica que en la mayoría de pueblos se puede comprar, de eso nada de nada.
Sólo en l'Hospitalet pude comprar provisiones. En ningún otro sitio, a no ser que me desviara tres o cuatro kilómetros de la ruta, comprara, y volviera a situarme de nuevo en ruta....
Para mí esto era un problema, puesto que me obligaba a hacer más kilómetros, o gastar mucho dinero tirando de menús en los sitios donde me alojaba. Que por cierto... Me parecieron un poco..."carillos".
Por media pensión pedían entre 45€ y 70€
Y eso que los mas baratos eran simples albergues, en los que compartía habitación y litera con más gente...
Y otra cosa que me trajo algún problema... Los horarios.
Comer, antes de la una. Cenar, antes de las siete.
Con estos horarios y sin otra opción para llenar mi estómago, tuve que retocar las etapas francesas para hacerlas coincidir un poco con sus horarios.
Y cuando llegué a Montsegur, cuando alcancé el final de mi objetivo, que al fin y al cabo era llegar a este punto, me derrumbé.
También ahí tuve serios problemas a la hora de comer. Llegué a las dos. Todas las cocinas cerradas. Tiendas(allí sí vi alguna), cerradas. Suerte de la dueña de un hostal que me apañó algo...
Tal vez por esos contratiempos, el cansancio acumulado y la alegría de haber conseguido mi propósito, mientras me tomaba el café me entraron unas terribles ganas de volver a casa, con mi gente, con mi ambiente...
Consideré que ya había cumplido mi objetivo y por ello cogí un taxi y me planté en Foix. De allí tren hasta La Tour de Carol, otro tren hasta Puigcerdà, y finalmente un autobús hasta Berga, donde había dejado mi coche. Todo este enredo de transportes públicos me costó veinticuatro horas, pero por fin volvía a estar en mi casa. Feliz. Muy, muy feliz y contenta. 

sábado, 5 de julio de 2014

VALL DE BOÍ - Pequeño recorrido y "Baixada de les Falles a Barruera"

¡Advertencia!
Muchas de las fotografías que incluyo en este post no son mías. Si alguien las reconoce como suyas y no desea que estén aquí, ruego me lo comunique y serán retiradas.
Gracias.

Salida realizada el día 28 de junio de 2014.
Caminantes: Ton Brecha ( anfitrión y amigo residente en la Vall de Boí ), Ana, Inés, Óliver y yo misma.

Gente guapa, paisajes fantásticos... Aquí sólo falta la Ana, pero
alguien tenía que hacer la foto...

Puesto que me es imposible describir la historia, geografía y gran variedad y riqueza de tradiciones y fiestas populares de la zona, os dejo unos enlaces en los que podréis encontrar muy buena información.

La Vall de Boí es un municipio de la comarca de l'Alta Ribagorça, en la provincia de Lleida, el centro del cual es el valle de Boí, que da nombre al municipio. Ocupa gran parte de la cuenca del rio Noguera de Tor y sus afluentes.

LA VALL DE BOÍ

Rodeado de altas montañas, está formado por varios pequeños núcleos de población con una nota común entre todos ellos: el conjunto de iglesias románicas, declarado patrimonio mundial de la humanidad por la UNESCO.

EL ROMÁNICO - Patrimonio mundial de la humanidad

Una de las puertas de entrada del Parc Nacional d'Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, uno de los catorce parques nacionales del estado español y el único existente en Catalunya.

PARC NATURAL D'AIGÜESTORTES I ESTANY DE SANT MAURICI

Aquí se encuentra también la estación de esquí de Boí -Taüll Resort.

ESTACIÓN DE ESQUÍ

Llegamos a Barruera a media mañana. Por fortuna pudimos contar con la valiosa colaboración de un amigo residente, que se ofreció a alojarnos esta próxima noche y a hacernos de guía.
Es imposible, en una jornada, ver todas las maravillas, geográficas, históricas o arquitectónicas, que esconde la Vall de Boí. Necesitaría varios días para visitarla detenidamente y al completo, pero al menos pude hacerme una idea de la majestuosidad y gran belleza del lugar.

El valle flanqueado por majestuosas montañas.

Dedicamos el día a recorrer algunos de los pequeños núcleos de población, admirando la belleza de sus iglesias románicas, las típicas casas de antigua construcción, con sus típicos techos de pizarra y balcones de madera, y algunas ermitas y miradores situados en la cima de colinas y zonas elevadas que nos sorprendieron y maravillaron con sus impresionantes y excepcionales vistas sobre el valle.
Todo un lujo para nuestros sentidos.

Iglesia de Sant Climent de Taüll, magnífica
representación del románico.

Por la noche tuvimos ocasión de asistir y ver una de sus fiestas populares más conocida: "la baixada de les falles."
Esta es un fiesta tradicional muy antigua, posiblemente derivada de antiguos ritos paganos y cultos solares. En esta ocasión se estaría celebrando el solsticio de verano.
Nuestro amigo era uno de los "jóvenes" que esta noche bajaban de la montaña cargado con uno de estos troncos ardiendo.
El espectáculo es fascinante.

Las falls bajando por la montaña,
como una serpiente de fuego

La encendida del faro, de las fallas y el descenso de los corredores, en zig-zag, formando una serpiente de fuego en la ladera de la montaña.
Cuando llegan al pueblo, los corredores lo recorren por varias calles, hasta que acaban en una plaza donde se sueltan y acaban de consumir las fallas.
Y para rematar la fiesta, no puede faltar baile y jolgorio hasta altas horas de la noche.

BAIXADA DE LES FALLES

Nosotros optamos por retirarnos a descansar. Al día siguiente teníamos que madrugar.
Nuestro plan era el Congost de Mont-rebei y pasarelas de Montfalcó, y debíamos madrugar...
Agotados y saturados de emociones y de tanta belleza, agradecimos unos colchones y los sacos de dormir.